jueves 13/8/20
Fútbol | Primera División

Messi amenaza con marcharse

El astro argentino se plantea dejar el Barcelona al final de la próxima temporada

El 30 de junio de 2021 finaliza el último contrato que firmó en noviembre de 2017

Leo Messi con gesto de enfado durante el último partido del Barcelona en el Camp Nou. LAVANDEIRA
Leo Messi con gesto de enfado durante el último partido del Barcelona en el Camp Nou. LAVANDEIRA

No es la primera vez que Leo Messi se plantea dejar el FC Barcelona, pero en esta ocasión todo encaja para que los aficionados del equipo azulgrana y del fútbol en general teman que esa posibilidad pueda hacerse realidad. Sería el 30 de junio de 2021, cuando finaliza el último contrato que firmó el 25 de noviembre de 2017, con una cláusula de rescisión de 700 millones de euros. Antes de alguna de sus ocho renovaciones en quince años, se dejó querer por algún club poderoso para que la entidad azulgrana le pagara lo que pedía, como así ocurrió ante el riesgo de perder al mejor jugador del mundo. También vivió algún momento de frustración que le hizo meditar si era buena idea cambiar de aires, pero siempre se mantuvo fiel al club al que llegó con 13 años, hace ya 20, en septiembre del 2000 y a la ciudad en la que encontró la estabilidad familiar. Pero ahora, con 33 años recién cumplidos el pasado 24 de junio, la amenaza va en serio y a estas alturas no parece tener una finalidad económica ni se intuye que se debe a un malestar deportivo puntual. Mentalmente comienza a estar saturado.

¿El adiós?
Con 33 años recién cumplidos el pasado día 24 de junio, la amenaza parece que va en serio

Messi habría dado la orden a su padre y representante, Jorge, para que interrumpiera las conversaciones que ya había iniciado con Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, tratando su novena renovación. Las negociaciones, de momento vía e-mail o de forma telemática, habían comenzado con buenas sensaciones. El club azulgrana estaba convencido de que no habría ningún problema para que el ‘10’ firmara hasta 2023, la propuesta de la entidad, con una fórmula de ‘1+1’, es decir, con el jugador teniendo la opción de irse en 2022 si lo creyera oportuno. Es una cláusula que ya funcionó en el anterior contrato, pues Messi tuvo en su mano irse este reciente 30 de junio de 2020 si lo hubiera comunicado antes del 10 de junio. No lo hizo, pero cuando se conoció hace unos meses que ese asterisco existía en su contrato, también se instaló el pánico. Con el paso de las semanas, el miedo desapareció porque los mensajes públicos del propio Messi invitaban a la tranquilidad. Ahora podría ser diferente.

Su entorno
Los que le conocen indican que el argentino comienza a estar mentalmente saturado

Hartazgo máximo del goleador y máximo asistente en la presente Liga 2019-20, su edad no es un problema. Apenas tiene lesiones. Eso tampoco le atormenta. Se trataría más de un hartazgo porque cuando el Barça no funciona, como sucede ahora cuando está a punto de perder la Liga a manos del Real Madrid, se le señala a él como cacique del vestuario y del club, incluso desde dentro con filtraciones: que si sus amigos juegan siempre, que si decide más que los entrenadores y los directores deportivos, que si el equipo no juega más rápido porque se adapta a su ritmo de recibir el balón al pie, que si los entrenamientos no son más intensos en lo físico y en lo táctico porque él se enfada... Algo de eso hay, pero también se debe buscar una explicación a las dudas de Messi en clave de futuro. Xavi Hernández será el próximo entrenador, quizás ya en la temporada 2020-21, aunque no lo diga públicamente.

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