martes 17/5/22

Nadal cede ante Shapovalov y sus problemas físicos

El balear cae en los octavos tras ganar el primer set A diez días de Roland Garros su pie le pasa factura
                      Nadal resta a Shapovalov en un lance del partido de octavos de final. FRUSTACI
Nadal resta a Shapovalov en un lance del partido de octavos de final. FRUSTACI

Nunca en su carrera deportiva Nadal había llegado hasta Roland Garros sin una sola final en tierra batida. Solo en 2015 llegó sin títulos al segundo Grand Slam de la temporada, a su predilecto, pero entonces, al menos, alcanzó la final en Madrid. Con problemas físicos, con una evidente cojera, y extenuado, tras otro partido a ráfagas, Nadal aparecerá en diez días en Roland Garros sin un solo entorchado en arcilla y con una dolorosa derrota en octavos del Masters 1000 de Roma ante Shapovalov (1-6, 5-7 y 6-2).

El español, al que le falta un punto para terminar los encuentros antes, como le ocurrió ante David Goffin en Madrid, se enredó en la noche italiana y Shapovalov supo sacarle partido para exprimirle al máximo y conseguir lo que solo dos tenistas en la historia han logrado: remontarle un set en tierra batida y en un Masters 1000. Hasta ayer, solo lo pudieron hacer Djokovic, en la final de Roma 2014, y Federer, en la final de Hamburgo 2007. En las otras 176 ocasiones en las que Nadal se adelantó, siempre se llevó el triunfo.

Y ese parecía el camino del balear cuando enfiló el segundo parcial, tras haber arrollado a Shapovalov en el primero. Después de lo ocurrido en Australia, cuando el canadiense forzó a Nadal hasta el quinto set, esta vez la ocasión parecía mucho más plácida. Sobre todo, porque el manacorense dispuso de tres pelotas de rotura en el primer juego del segundo set. Tres oportunidades que a la larga fueron decisivas.

Shapovalov, que estaba haciendo un partido horrible, cometiendo decenas de errores con la derecha, se mantuvo al borde del precipicio y comenzó una remontada que se consumó en tres puntos fatídicos de Nadal. Con 5-6 en contra, Nadal pasó del 30-15 a perder el set con dos dobles faltas seguidas y una derecha larga. Se tomó el balear un receso en el baño antes de volver a la pista.

Creyó recargar pilas, despejar la mente, pero el físico no le dio para más. Desde el principio de la manga definitiva mostró un paso lento y una preocupante cojera. En un momento, tuvo que apoyarse en el cajón donde los tenistas dejan las toallas, porque no podía más. Peleó hasta el último momento y no se rindió, pero físicamente no pudo.

Nadal cede ante Shapovalov y sus problemas físicos
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