sábado. 28.01.2023
Crisis blanca | Los jugadores se posicionan

La plantilla está «desprotegida»

Raúl critica las actitudes de Calderón y Capello y reconoce que nunca había vivido una situación tan extraña, con continuas polémicas «que han dañado al club y al equipo»
Iker Casillas (c), a su llegada al entrenamiento del equipo en la Ciudad Deportiva de Valdebebas
A pesar de que se había anunciado la comparecencia de los tres capitanes para explicar las sensaciones de los jugadores por las explosivas declaraciones de Ramón Calderón, tras el mazazo sufrido en la Copa la plantilla decidió que sólo Raúl diese la cara ante la prensa. Aunque el delantero del Real Madrid intentó ser diplomático, sabedor de que no era el momento de calentar aún más el crispado ambiente, se mostró contundente en algunas cuestiones y aseguró que «la plantilla se ha sentido desprotegida» frente a los dirigentes y a Fabio Capello. No fue necesario que Raúl estuviese acompañado por Roberto Carlos y Guti para criticar las actuaciones del presidente y del técnico y reconocer que en sus 12 años en el Madrid nunca había vivido una situación tan extraña, salpicada de continuas polémicas «que hacen daño al club y al equipo». Entre ellas, las acusaciones de que los futbolistas continúan con sus salidas nocturnas y que en el vestuario blanco huele a alcohol. «El tema del alcohol debía haber quedado completamente zanjado, pero el club no ha sido rotundo y ha dejado muchas dudas, cuando no se puede dudar de esta plantilla y de su profesionalidad», sentenció el capitán. Raúl también expresó el malestar de la plantilla con el comportamiento de Capello con los castigados Beckham, Ronaldo y Cassano, con el beneplácito de Calderón y Mijatovic: «Las formas podían haber sido diferentes para no hacer tanto daño al grupo. Queremos que se arreglen internamente las situaciones con estos jugadores con problemas». La plantilla desea que los apartados por el entrenador se reintegren al grupo y Raúl no pierde la esperanza de una marcha atrás de Capello con Beckham y Ronaldo -mientras se negocia su traspaso- dadas las limitaciones de un equipo que ha renunciado a calidad a cambio de juventud y ya ha perdido su primer título. «Intuyo que pueden cambiar varias cosas con Beckham y Ronaldo. En la vida uno no se puede cerrar en banda. Son grandes profesionales y esto no ayuda. Queremos estar todos unidos trabajando», subrayó. También fue explícito cuando se le preguntó su opinión por la decisión de Capello de convocar al lesionado Emerson para el partido de Liga contra el Zaragoza, con tal de no citar a Beckham. La respuesta de Raúl fue escueta, pero demoledora: «Otro caso diferente y extraño». No necesitó dar más explicaciones para demostrar que la mayoría de la plantilla no comulga con las ideas de su entrenador y está harta de soportar algunas decisiones del técnico. Después de ser el futbolista más duro con el presidente en la reunión del miércoles, Raúl prefirió este viernes rebajar el tono en su comparecencia pública, tras haberse llegado a un supuesto pacto de «respeto mutuo», pero no quiso ocultar sus quejas por la incontinencia verbal de Calderón: «El presidente puede hablar cuando quiera, pero sus declaraciones crearon malestar y no fueron oportunas. Si nos tiene que decir algo que nos lo diga en privado. Como en toda familia, no es bueno que haya mensajes diferentes y es necesario que las cosas se digan dentro». Reconoció que «los jugadores que nombró el presidente (Beckham, Guti, Casillas, Diego López...) están mucho más dolidos que el resto», y que en el caso concreto de la «eterna promesa», las palabras del presidente «molestaron a todos». «Si piensa eso de Guti se lo tiene que decir a la cara», arguyó. La plantilla, molesta Raúl fue más allá al manifestar que «hay muchas cosas que mejorar en el club y en la plantilla» y expresó su deseo de que el tenso encuentro en el que los jugadores abroncaron a su presidente sirva para recuperar la unidad perdida. «La reunión debe de ser un punto de inflexión. La plantilla se ha sentido molesta y perjudicada con algunos asuntos y lo único que se ha hecho es manchar la imagen de este gran club», insistió. Lo que sí desmintió el jugador madrileño es que se exigiese a Calderón «que dejase de echar mierda encima de los jugadores». «Lo que se habló fue en una reunión privada, pero no se dijo eso, igual que no me suena que alguno afirmase que ya no le tenía ningún respeto», aseguró. Pese a la crisis, para Raúl no hay nada perdido. «No estamos en una situación dramática. Quedan cinco meses muy intensos y bonitos. Con las cosas que han ocurrido en las dos o tres últimas semanas no íbamos a ningún lado, pero a partir de ahora espero y deseo dar una alegría a los socios y aficionados del Madrid».

La plantilla está «desprotegida»
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