martes 22.10.2019
ULTRAMARATÓN

Plata leonesa en el Círculo Polar Ártico

Omar Carro finaliza la dura Rovaniemi 150 en el segundo peldaño del podio.
Carro con la bandera de su club Intelligent Interval. Abajo la salida. DL
Carro con la bandera de su club Intelligent Interval. Abajo la salida. DL

MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN

Plata a 30 grados bajo cero. Ese es el metal que se colgó el leonés Omar Carro tras superar con éxito las exigentes condiciones climatológicas que rodearon a la Rovaniemi 150, la carrera de ultramaratón de invierno más extrema de Europa y una de las más duras junto a la de Alaska que se disputan en el mundo.

Para el atleta del club Intelligent Interval, un cualificado especialista en pruebas de larga de distancia, el Polo Norte se presentaba como el escenario donde iba a poner en práctica su calidad y resistencia. Sobre una distancia de 150 kilómetros y un tope de 42 horas para completarla, Omar lograba no sólo su objetivo de acabar sino de hacerlo en un lugar de privilegio como la segunda posición. Su marca de 39 horas y media lo decía todo. Y eso que la competición le presentó más de un problema, el más importante el problema con la camel vaca, tipo de bolsa de piel en la que llevaba el agua y que provocó que esta se le congelase. Y todo cuando ya había recorrido más de 70 kilómetros y se encontraba en un parejo mano a mano con el principal favorito, el francés Ludovic Chorgnon. El galo también padecía un problema similar aunque podía solventarlo más rápido que el leonés. Precisamente Omar Carro sufría síntomas de deshidratación al no poder beber durante casi 30 kilómetros. Las cuatro horas que perdía para solventar el contratiempo le llevaron a perder un tiempo importante y con ello vital para que su puesto en el podio no fuera el más alto.

Y todo con una nómina de 150 participantes en la línea de salida (la organización puesto ese límite en la edición de este año). Entre ellos un Omar que pronto pasaba al ataque y que a pesar de las condiciones adversas (no sólo el frío, también del trazado con ríos congelados y vastas extensiones de bosques helados), lograba poner tierra de por medio respecto a buena parte de los ultratletas que como el integrante del Intelligent Interval también optaban a un lugar de honor en una carrera única.

Rusos, checos, finlandeses, canadienses, alemanes, franceses... también buscaban el premio máximo aunque la batalla por el oro iba a centrarse entre Chorgnon y Omar, un pulso en el que se quedaban fuera el resto de favoritos y que en plena Laponia iba a sacar a relucir la resistencia de los participantes. No sólo iba a ser importante su velocidad en un escenario con una temperatura extrema, también el adaptarse a tantas horas de competición para llegar a la línea de meta.

Esa circunstancia iba a provocar un buen número de abandonos aunque no el de este leonés que se estrenaba en la Rovaniemi 150 y que a pesar de que como el reconocía había pagado la novatada de su inexperiencia en esta prueba del Círculo Polar Ártico, lograba finalizar con el segundo puesto en el bolsillo. Entre el hielo y con temperaturas cercanas a los 30 grados bajo cero su esfuerzo iba a valer la pena. E incluso le tuvo a un paso de llevarse la victoria. Una experiencia única que tal vez pueda repetir en próximas ediciones.

Plata leonesa en el Círculo Polar Ártico
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