miércoles 25/5/22
                      Roberto Aláiz, con la medalla de plata al cuello, junto a su entrenador José Enrique Villacorta. SPORTMEDIA
Roberto Aláiz, con la medalla de plata al cuello, junto a su entrenador José Enrique Villacorta. SPORTMEDIA

Roberto Aláiz está de vuelta. Y por la puerta grande. Después de unos años en los que las lesiones se convirtieron en el pan nuestro de cada día para el pupilo de José Enrique Villacorta, la normalidad parece que va adueñándose del día a día de un atleta que en la localidad de Faro con todo un Campeonato de España de 10.000 metros como escenario demostró que tiene clase y ambición para volver a sonreír. La medalla de plata y el billete para la próxima Copa de Europa de la distancia así lo atestiguan. Y aún queda lo mejor por llegar.

—¿Te esperabas este resultado en una distancia en la que has corrido apenas tres veces, la precedente hace nada menos que ocho años?

—Hice una previsión antes de disputar la carrera y era que acababa tercero y con la mínima para la Copa de Europa. Y mira, salió incluso mejor. Además de la marca crucé la meta segundo. Es para estar satisfecho. Sabía que podía hacerlo bien y el cuerpo me ha respondido. Es un paso adelante al que deben seguir otros más.

—Parece que esa mala racha en forma de lesiones que te ha perseguido todos estos años ha pasado a mejor vida.

—Ojalá sea así. Llevo desde el mes de noviembre entrenando con cierta normalidad. Y eso ha servido de mucho. Para llegar a un nivel alto tienes que tener continuidad y en mi caso con las lesiones no ha sido así. Desde los problemas en el Aquiles a otros más que me han obligado a parar bastantes meses y en otros casos, aunque con menos tiempo en el dique seco, pero también determinantes para que tuviera que darme unos días de descanso. Llevo ya unos meses con cierta normalidad y eso me da esperanzas para seguir mejorando y mirar con mayor optimismo el futuro.

—En ese futuro a corto plazo está la Copa de Europa.

—Tengo mes y medio para prepararla y espero rendir a un gran nivel. Volver a correr un campeonato representando a España es algo que me llena de orgullo. Y espero dar lo máximo. También es cierto que aún me queda camino por recorrer.

—El subcampeonato de España es un resultado notable pero, ¿aún queda por ver al mejor Roberto Aláiz?

—Sin duda así lo espero. Llevo cinco meses entrenando con normalidad y cuando pueda acumular más tiempo de regularidad en los entrenamientos a buen seguro que la cosa irá mucho mejor.

—También en cuanto a marcas.

—Claro está. En Faro hice marca personal pero estoy seguro de que puedo bajar de los 28:15 e incluso mucho más. Me veo capacitado para ello y si lo logro los resultados serán incluso mejores.

—La Copa de Europa es la cita más relevante a corto plazo, pero también está el Europeo.

—Sin duda. Y en los meses que restan para que se dispute también buscaré la mínima. Incluso la exigida por la Federación Española es más dura que la de la Federación Internacional.

—Nunca has ocultado tu sueño de poder disputar unos Juegos. En 2024 están los de París. ¿Son para ti un objetivo?

—Si las lesiones me respetan, sin duda. Eso sí, hay que ir paso a paso para ir cumpliendo objetivos. Y también quemando etapas. No los veo lejos de mis posibilidades. Aunque la competencia va a ser muy dura.

—La plaga de lesiones que has padecido y que te han apartado tanto tiempo de poder correr, ¿han variado tu forma de entrenarte?

—Sí. La metodología es distinta. Antes las sesiones de entrenamientos eran más fuertes con sesiones que producían mucho estrés al cuerpo. Mi entrenador Villacorta y yo decidimos cambiar y los resultados están ahí. Ahora nos centramos más en el volumen y una intensidad controlada. Se puede decir que el nivel profesional es de los mejores en este apartado.

—Durante años tus preferencias pasaban por los 3.000 metros obstáculos aunque con la amenaza de las lesiones parece que han quedado aparcados por otras modalidades como son el 5.000 y el 10.000. ¿Será así de ahora en adelante?

—Para mí el 3.000 obstáculos ha sido siempre una pasión, pero soy consciente que el riesgo de lesiones es más elevado por la forma de correrlo. Por eso ahora me centraré en otras distancias como el 5.000 y el 10.000. Es una decisión que creo acertada y al menos este año va a ser la elegida. Además entre el 5.000 y el 10.000 no existe mucha diferencia a la hora de prepararlos.

—¿Cómo ha sido la experiencia del Nacional con la medalla de plata incluida?

—Muy positiva. Y una verdadera prueba de fuego para probarme. Tenía rivales muy duros a los que medirme y creo que por el resultado la nota es alta.

—Tu amigo y compañero en el grupo de Villacorta, Jorge Blanco, ha pasado al maratón y lo ha hecho con dos grandes resultados. ¿Esté en un futuro esa distancia en tus planes?

–No voy a negarte que el año pasado nos planteamos la opción. Aunque fue sólo eso. Creo que aún es pronto para pasarme a los 42 kilómetros. Ni he corrido la media maratón como pasarme a una distancia mayor. Lo que sí tengo claro es que voy a darlo todo por estar adelante.

«La plata en el Nacional es un paso, porque el mejor Aláiz está por llegar»
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