miércoles 19/1/22
Ciclismo | Tour de Francia

Pogacar se corona rey de París

Con 22 años suma se segundo Tour ante Vingegaard y Carapaz La ronda francesa acaba con la victoria al esprint de Van Aert, que impide a Cavendish batir a Merckx
Tadej Pogacar logra su segundo Tour de Francia. C. PETIT-TESSON

El Tour es una historia abierta que cada año suma personajes y escenarios a su enorme patrimonio, construido por mitos como Eddy Merckx y templos como el Tourmalet. En ese relato escrito a toda velocidad sobre las mejores postales de Francia irrumpió a última hora el año pasado un esloveno precoz, Tadej Pogacar, que solo tenía 21 años. A esa victoria suma ahora, ya cumplidos los 22, su segundo triunfo en el Tour. Nadie lo ha hecho tan temprano. Su era está en marcha. Y es joven. Jonas Vingegaard, el segundo, tiene 24 años. Carapaz, el tercero, solo 28. Juntos componen el podio más juvenil en medio siglo.

Anquetil e Hinault esperaron hasta los 23 para abrir su cuenta en el Tour. Merckx, la referencia para todo, se estrenó con 24, como Contador. Induráin no lo ganó hasta los 27 y Froome, con 28. A esa edad, Pogacar puede haber destrozado todos los registros. Eso pronostica Merckx, enamorado de su heredero esloveno. El belga sabe que alguien batirá algún día el récord de cinco victorias en el Tour que comparte con Anquetil, Hinault e Induráin. También temía que Cavendish le quitara ayer en la etapa final de París su plusmarca de 34 victorias en la ronda gala. Pero no. Lo evitó otro belga, Van Aert.

Por una vez, el paseo final por los Campos Elíseos tenía algo más, mucho más, que el homenaje al vencedor del Tour. Estaba en juego un pedazo de historia. Cavendish, el mejor velocista de la Grande Boucle, contra el mejor ciclista jamás visto, Merckx. Por eso, en Bélgica, todos apoyaban a Wout Van Aert. Le animaban a que a sus triunfos en el Ventoux y la contrarreloj del sábado uniera el esprint final en París.

Eso le coronaría, además, como el ciclista más completo y, quién sabe, si como un futuro rival de Pogacar en esta carrera. Motor tiene de sobra; le sobra carrocería, unos kilos de peso.

Cavendish no quería desperdiciar quizá su última oportunidad. En 2018 cayó en una depresión contra la que aún pelea. Nada le animaba. Vivió en un callejón sin salida. Aunque siempre mantuvo una luz encendida. Cuenta su lanzador, el impagable Morkov, que Cavendish le anunció en 2019, cuando aún era un deportista derruido, lo que casi ha ocurrido ahora: «Si me dejan correr una vez más el Tour, bato el récord de Merckx». «No me gusta compararme con otros corredores que me han precedido. Cada uno tiene su estilo, su personalidad. No sé qué decir».

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