sábado. 03.12.2022
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La Ponferradina B, en una imagen de archivo. L. DE LA MATA

Pese a que la Ponferradina salió con ímpetu y creando ocasiones, e incluso se puso por delante en el marcador, los visitantes no pudieron llevarse ni un empate, ya que el conjunto local anotó el tanto de la victoria en el último instante de partido desde los once metros. Con todo, la Ponferradina firmó unos competitivos 90 minutos, pero se acabó perdiendo el partido por un ajustado resultado de 4 goles a 3.

Quería Borja Rubiato que desde los primeros minutos se viera a un Real Ávila que quisiera y empezó queriendo ante una Ponferradina B con tintes de filial al que empezó apabullando un Real Ávila mucho más ‘veterano’ que los de Rubén Vega. Se encontraban bien por la banda izquierda De Mesa y Llorián, por dentro era David Sanz el que bailaba ante Nicolás Díaz e Ibrahim para querer poner una vaselina sobre Álex Baño que se marchaba por encima del larguero. Dejaron buen sabor de boca los primeros minutos, pero lo que empezó siendo un bocado intenso se volvió pastoso. Faltaba ritmo, aunque no faltaron las oportunidades. Cada córner era una posible ocasión, aunque la mejor llegó con un zapatazo de David Sanz desde fuera del área –minuto 16– que Álex Baño sacaba a córner. Otro más. Se hartó Javi de Mesa a marcar jugada desde la esquina.

Dominaba, aunque sin evidente peligro la Ponferradina B, hasta que el Real Ávila le regaló el gol a los de Rubén Vega. Error grave del Real Ávila. Quiso sacarla Tena desde zonas defensiva. Le encimaron Raúl Arias y Javi Mancha. Insistió. Grave error. El ‘4’ encarnado perdía el balón en la frontal y el cuero le llegaba a Nicolás Díaz. Amagó ante Carlos Pascual con el disparo, apuró el espacio ante la llegada de Diego Rubio para disparar pegado al palo, donde Paisa no pudo llegar para colocar el 0-1 en el marcador. Pero el verdadero ‘bofeton’ llegó apenas cuatro minutos después, cuando Carlos Jiménez hacía el 0-2. Demoledor. Nuevo error en defensa. Raúl Arias se midió a todos. Faltó contundencia en Velasco y Sito Cruz. Caracoleó de espaldas y disparó a la media vuelta. El disparo golpeó en la espalda de un defensor para caer a los pies de Carlos Jiménez. Si a Raúl le dejaron hacer, a Carlos le pusieron la alfombra roja para, al borde del ´rea pequeña, disparar y hacer el 0-2. No había llegado la primera media hora de juego y al Real Ávila se le ponía el partido muy cuesta arriba. En el banquillo, la incredulidad de Rubiato. En la grada, el ‘run run’ del público atónito ante lo que estaba viendo. No necesitaba mucho la Ponferradina para seguir metiendo el miedo en el cuerpo a los encarnados. Achicaban en defensa, pero amenazaban en ataque. Aunque con impronta de juveniles, Nicolás Díaz, Raúl Arias y Carlos Jiménez hacían temblar con cada cabalgada a una defensa encarnada que era un edificio en ruinas con el cartel de ‘riesgo de derrumbe’ con cada embestida. Pudo enmendar el error Tena a saque de córner, uno de los mejores argumentos de los encaranados este curso, cuando Álex Baño fallaba a la salida del córner y el mediocentro buscó el remate en el segundo palo. La estrelló contra el lateral de la red. En la banda ya calentaban Rober y Toper. Aunque el primero llegó en el minuto 38, cuando Marqués saltaba al césped por Velasco. Ni al descanso esperó Rubiato. Se jugó poco hasta su llegada. Cabezas bajas entre los encarnados. No solo perdían por 0-2, sino que no terminaban de llegar a los dominios de Álex Baño. Así es complicado empatar. Y todo ello sin Ivi, lesionado. Tenía que cambiar muchas cosas el Real Ávila para pensar en el empate. Subió un punto la velocidad el equipo, se implicaron en el reto David Sanz y Alberto Martín, de lo poco salvable hasta el momento ante una Ponferradina B descarada. Se mantenía solvente en defensa y descarada en ataque.

Duro disparo de Raúl Arias –minuto 54–y problemas de Paisa para blocar. Poco después era de nuevo Raúl el que cazaba un balón en largo ante la oposición de Carlos Pascual para disparar sobre el palo corto. Era el Real Ávila el que estaba obligado a empatar, pero era la Ponferradina B la que tenía las ocasiones. La que tuvo Rober cuando De Mesa –minuto 59– lanzaba al centro al área, peinaba Adeva y Rober en el segundo palo no llegaba a rematar con claridad. Buscaba el Ávila cómo encender el partido y al público. Y lo encontró con suspense. Balón centrado al área y Jaitech que buscó el despeje de cabeza. Se convirtió sin quererlo en asistente, porque habilitaba a Rober para rematar ante Álex Baño al fondo de la red (1-2). Marcó el asistente fuera de juego, le recordaron los encarndos a Pablo Gómez el origen de la jugada para marcar sin dudarlo el centro del campo. Era gol –minuto 62– y por delante media hora en la que buscar el empate y quién sabe si la victoria. Entró en escena el Adolfo Suárez, un escenario que pesa como una losa cuando la tarde se vuelve en contra. Y aunque el marcador les sonreía, la sonrisa estaba ahora en el bando contrario. Se veía capaz el Real Ávila de la remontada y llegaba con un golazo de Peñalvo cinco minutos después. Porque en el enésimo córner de los encarnados, el lateral se inventaba en la frontal una volea en el rechace para poner el esférico donde Álex Baños no podría llegar nunca. La Ponferradina B se convirtió en un ‘flan’. Del 0-2 al 2-2. No llegó a rengló seguido el tercero porque Rober mandó fuera el que era un gol seguro. No hubiera subido al marcador por fuera de juego, pero era un aviso de lo que podía llegar. Se pidió penalti –lo era– cuando Javi Rodriguez ‘abrazó’ a Adeva en el área pequeña, cuando el ex de la Segoviana quiso rematar de cabeza el centro de Peñalvo y tres minutos tardó Pol Pla –que saltó en el minuto 76, por Javi lesionado– en convertir en gol la primera que tocó. Primer córner de la Ponferradina y el central que arrasó con todo en el área pequeña para alojar en el fondo de la red lo que era el 2-3. Pero en esta temporada tan loca de los encarnados, nada estaba dicho. Le regaló Jaitech al Real Ávila la oportunidad del empate. Clara patada por detrás a Rober en el interior del área y no lo dudó Pablo Gómez para marcar el punto de penalti. No lo dudó Adeva, que con un duro disparo ponía el 3-3. Quedaba lo suficiente para ver un cuarto. Y o marco Adeva, en el 90. Balón en largo colgado al área, dejada de Rober y zapatazo de Adeva, que fusiló con ganas para hacer el 4-3 y levantar una tarde de pesadilla.

La Ponferradina B se queda a las puertas de puntuar en Ávila (4-3)
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