jueves. 02.02.2023

El Puente arregla in extremis un partido que dominó sin acierto (1-1)

Los leoneses tuvieron muchas oportunidades pero sólo marcaron un gol en el minuto 95
Un jugador del Puente Castro logra demarcarse, durante el partido de ayer ante el Atlético Perines
El Puente Castro estuvo a punto de perder ayer, contra el Atlético Perines, los tres puntos que tanto necesitaba para asegurar su posición en la tabla y no bajar a los cinco últimos puestos de descenso. Pero, ya en el tiempo añadido, lograron encajar el gol y no irse con las manos vacías. Si los chicos de Óscar Díez hubiesen jugado durante todo el encuentro como lo hicieron en los últimos minutos, hubieran logrado sin problemas añadir a su tabla tres puntos más, pero parece que el miedo al pitido final y la tensión de perder contra el antepenúltimo de la tabla hicieron temblar lo suficiente al Puente Castro que se llevó su recompensa. La primera parte transcurrió sin mayores problemas. El Puente Castro jugaba más que el equipo cántabro, pero no terminaba de acercarse a su portería. Y cuando lo hacía, se encontraba con un portero que no tenía mayores problemas para defenderla. El descanso llegó sin que lo hicieran los goles. En la segunda parte los leoneses siguieron controlando el balón, ahora con un juego algo más ordenado. Pero en un despiste de su portero llegó el primer tanto del Perines, con un balonazo desde medio campo. Desde entonces, los leoneses empezaron a vislumbrar una derrota que no entraba en sus planes e hicieron lo posible por marcar, al menos, el tanto del empate. Pero éste se resentía, ya no sólo por el buen juego del portero contrario, sino por la mala suerte, que llevó dos tiros de Álvaro a estrellarse contra el palo. El tiempo se iba y el gol no llegaba, pero el Puente Castro seguía acercándose a la portería contraria. Los cántabros, mientras, parecían menos interesados en marcar otro gol que en defender una victoria que cada vez parecía menos asegurada. A pesar de que no hubo ninguna acción conflictiva, el árbitro añadió ocho minutos al final, que sirvieron a los leoneses para conseguir, tras infinidad de intentos, el gol del empate. Todavía hubo unos minutos después en los que el Puente Casto tuvo oportunidad de marcar de nuevo, pues la tensión del momento y el ver empatado un partido que parecía perdido, cuando ya todo el mundo miraba el reloj, les hizo reponer fuerzas. Pero entonces, sí que llegó el pitido final.

El Puente arregla in extremis un partido que dominó sin acierto (1-1)
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