Diario de León

Atletismo

De la quimio al bronce en 18 días

La atleta madrileña Beatriz Morillo, operada de cáncer de mama en octubre, sube al podio en 3.000 metros «Es mi medalla más especial», afirma con orgullo

Beatriz Morillo muestra con alegría la medalla de bronce conseguida en 3.000 metros. EFE

Beatriz Morillo muestra con alegría la medalla de bronce conseguida en 3.000 metros. EFE

Publicado por
Miguel Olmeda
León

Creado:

Actualizado:

Toque de campana en Gallur. Faltan 200 metros para cruzar la meta y el triunfo se le escapa a Beatriz Morillo, que lleva catorce vueltas remando a 3:49 el kilómetro, cuando se queda sin cambio para responder al ataque de la vencedora y también de la segunda. Bea sufre en las últimas zancadas, pero se cuelga el bronce finalmente. Un tercer puesto en 3.000 metros en el Campeonato de Madrid Máster que parece pequeño en las vitrinas de esta veterana atleta, que llegó a ser campeona nacional universitaria de 10.000 metros y ha batido dos récords Guinness de 10km y media maratón corriendo con el carrito de sus hijos. «Sin embargo, es mi medalla más especial, y eso que no pone ni el año. Aunque sea lo escribiré yo con permanente: 18 días después de terminar la quimioterapia».

«He ido a hacerme mi primer tatuaje, esto que te marcan unos puntitos para colocarte en la máquina de la radioterapia», bromea para romper el hielo, irradiando un positivismo que está siendo clave en su lucha contra el cáncer, en la que nunca se ha sentido sola: «Mi madre, que es mi heroína y mi ejemplo a seguir, mis niños, mi marido, mis entrenadores Javi y Aitor, mi fisio, mis amigos. Incluso gente que no te conoce te muestra cariño».

Su pasión

«El atletismo es mi estilo de vida», exclama la madrileña de 38 años que entrena a diario

Esta carrera de fondo comenzó con una mamografía el 10 de agosto de 2020, pero Bea lleva esperándola toda la vida. «Mi madre tuvo cáncer hace 27 años y yo me he hecho ecografías desde los 18. Esta era solo la segunda mamografía», explica, y a punto estuvo de no hacérsela. «Me tocaba en abril, pero con la covid la anularon, y gracias a Dios que en la playa se me encendió la bombilla de pedir cita y no dejarlo para 2021».

A partir de entonces, todo fue deprisa. «La oncóloga vio unas microcalcificaciones un lunes y el viernes ya estaba haciéndome otras pruebas.

Luego había que biopsiar», relata, y ya pasar por el quirófano, que en principio era el punto final de su enfermedad. «Me operaron el 8 de octubre, pero cuando abrieron resultó que se había extendido a los ganglios, por eso tuvieron que darme quimioterapia», añade.

Su relato

«Me operaron el 8 de octubre, pero cuando abrieron se había extendido a los ganglios»

Cinco tipos de madre. En el momento del diagnóstico Bea tuvo miedo «sobre todo por los enanos, que son muy pequeñitos (Valeria tiene seis años y Gabriel, cuatro)».

Y si ella lo está llevando bien, sus hijos no iban a ser menos: «Como yo soy muy ‘payasa’ con el pelo al final se lo toman como un juego. Valeria dice que tiene cinco tipos de madre: la calva, la del gorro, la del flequillo, la de la peluca corta y la de la peluca larga. Me parto con ella».

En estos seis meses, Bea se ha sometido a doce ciclos de dos tipos diferentes de quimio, una menos fuerte, de ocho sesiones, y otra más agresiva, de cuatro, una cada 21 días. Y sin dejar de entrenar. «Es que el atletismo es mi estilo de vida», exclama la madrileña, de 38 años.

La Uefa aprobó ayer permitir hasta cinco sustituciones en la Eurocopa 2020 y en la fase final de la próxima Liga de Naciones, así como suprimir el límite de un 30% en la asistencia de público a los estadios y la prohibición de que haya aficionados en los partidos de fútbol sala. | efe

tracking