jueves 21/10/21
FÚTBOL | RUMBO A LA EUROCOPA DE 2020

Ramos no encuentra una pareja de baile

La salida de Piqué de la selección complica la elección de Moreno para el central, donde ha probado a ocho futbolistas
Sergio Ramos, que no estará ante Suecia, es el único internacional indiscutible para Robert Moreno. MIGUEL ÁNGEL POLO

El seleccionador Robert Moreno vivió en la vibrante Oslo su peor noche como seleccionador, su primer partido no ganado tras seis al frente, tres de interino y tres ya con la plaza de titular, pronto renovada. Admitió que un empate en el descuento ante Noruega que ha retrasado la clasificación para la Eurocopa no puede ser bueno y reconoció que a sus jugadores les faltaron «calma, y más balón», para frenar las algaradas vikingas.


Sin exponerlo en público, confirmó que este grupo que mezcla jóvenes meritorios con veteranos ilustres del calado de Sergio Ramos, Raúl Albiol, Sergio Busquets, Jesús Navas o Santi Cazorla, aún está en fase de formación, de coordinarse y captar los automatismos.

 

Reclamó, sin embargo, Moreno, que nadie cuestione a sus jugadores por no mantener el pleno de triunfos y evidenciar síntomas de descontrol. «Dudar del equipo y de estos jugadores con 19 puntos sería muy injusto», opinó en un intento de elevar la autoestima de un elenco interesante pero con dudas en todas las líneas. Insiste el técnico en que ninguna selección europea dispone de un grupo tan grande para elegir en todas las posiciones como España, pero esconde que, salvo Sergio Ramos, ninguno de sus jugadores asoman en el top 3 en sus demarcaciones. Hasta el desgaste de Busquets es evidente, tanto que con frecuencia Ernesto Valverde le relega al banquillo del Barça.

 

La España más babeliana se presentó en el Ullevaal de Oslo con once jugadores de otros tantos equipos, un hecho insólito en su casi centenaria historia. Un signo inequívoco de los nuevos tiempos, pero también de la pérdida de poderío de los clubes grandes y de la necesidad de emigrar a otras ligas de jóvenes valores tipo Fabián Ruiz, uno de los sustentos de este equipo. Destaca el técnico catalán que la dispersión pone en valor al fútbol español pero no esconde que sería preferible disponer de siete u ocho jugadores de gran nivel y de un mismo club.

 

Robert Moreno repitió en Noruega el equipo con el que España ganó en Rumanía, el mes pasado, con tres excepciones: las obligadas por las lesiones de Jordi Alba y Paco Alcácer —el mejor artillero español del momento— que dejaron sus puestos A Juan Bernat y Mikel Oyarzabal, y otra que se refiere a un problema central de La Roja. En ese proceso de búsqueda ansiosa por encontrarle una pareja estable a Sergio Ramos, huérfano del compañero ideal desde que Gerard Piqué renunció a España tras el Mundial de Rusia, el seleccionador alistó a Raúl Albiol.

 

Sin el central catalán, entre Luis Enrique y Moreno han probado junto al sevillano a Nacho, utilizado como titular dos veces frente a Inglaterra y también en el baile a Croacia, pero desaparecido después, Raúl Albiol, Marc Bartra, Diego Llorente, Iñigo Martínez y Mario Hermoso, además de Unai Núñez y Pau Torres, si bien el vasco reemplazó precisamente al capitán para debutar ante Islas Feroe en el Molinón y el central del Villarreal fue el descarte contra los noruegos. Ocho compañeros del camero en doce partidos, ya que el capitán no estuvo en el amistoso ante Bosnia Herzegovina en Las Palmas, explican las dudas del técnico para un puesto clave.

 

Raúl Albiol, que de la mano de Luis Enrique ya volvió con España y disfrutó de las titularidad en el 1-4 del amistoso frente a País de Gales (1-4) de hace un año, fue el elegido para combatir el juego aéreo del ejército escandinavo de Lars Lagerback, invicto en Oslo desde que hace tres campañas cayó ante Alemania, en el camino hacia la Eurocopa de Francia. A sus 34 años, uno más incluso que Ramos, el central valenciano es el que mejor le ha funcionado a Moreno. Le avala la experiencia y haber sido parte, siempre dentro de la segunda unidad, de la era dorada de España. Presente en dos Copas del Mundo, entre ellas la del ‘iniestazo’ en Sudáfrica, y en las dos Eurocopas históricas, no puede ser una apuesta de futuro pero sí presenta su cuarta candidatura a la Eurocopa. Como dijo Saúl Ñiguez, Albiol disfruta de su «cuarta juventud». Después de tres años de ausencia, su aplomo y seguridad en el Nápoles propiciaron la llamada de Luis Enrique. Ante Gales, en octubre de 2018, se volvía a enfundar la Roja. Un año después, tras regresar al fútbol español y liderar la zaga del Villarreal, Moreno le recupera para la causa.

 

«Intento cuidarme y estar lo mejor posible», confiesa Albiol, «feliz por volver a jugar con la selección». El central no mira más allá del presente, no piensa en acudir a su tercera Eurocopa. «Es único jugar con esta camiseta. Hay que aprovechar cada momento que te da el seleccionador porque hay muchísima competencia. Es difícil entrar en la lista y más aún jugar. Mi sueño es hoy mismo. El tiempo pasa y estos momentos son únicos», dice. Se le ve muy fino, cumpliendo ese ideal de perder un kilo por año en la élite. Ya no le pesan la pizza y la mozzarela del Nápoles, bromea. Se encuentra pletórico tras completar una buena pretemporada en el ‘submarino’, no como el año pasado en San Paolo, ser titular en su club y ser la ‘nueva’ apuesta de La Roja.

Ramos no encuentra una pareja de baile
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