martes. 29.11.2022
                      El delantero del Barcelona Sergio Agüero se echa las manos a la cabeza tras fallar una ocasión. LIZÓN
El delantero del Barcelona Sergio Agüero se echa las manos a la cabeza tras fallar una ocasión. LIZÓN

El Barça sigue su particular descenso a los infiernos. El conjunto que dirige Ronald Koeman cayó en Vallecas ante el Rayo gracias a un solitario tanto de Falcao y a un penalti parado por Dimitrievski a Memphis Depay, que agrava su crisis deportiva (1-0). El equipo culé regaló los primeros 45 minutos en una nueva exhibición de fútbol sin profundidad y sin un plan B para eludir la presión planteada por Andoni Iraola. Los azulgranas despertaron demasiado tarde y lo pagaron con una nueva derrota que les puede dejar más cerca del descenso que de la cabeza de la clasificación. El Barça está en caída libre y Koeman en el alambre. Koeman salió de inicio en Vallecas con un once con varias novedades.

El plan de Koeman con ese once no era otro que el de colocar a Nico y a Busquets como principales receptores para eludir la presión alta de Andoni Iraola. Esa salida desde atrás, tan innegociable en can Barça, la vio el Rayo como una oportunidad en los primeros minutos y desembocó en dos ocasiones en los pies de Trejo y Falcao. Fueron dos avisos que los blaugranas no supieron leer y pronto lo iban a pagar caro. Busquets perdió el balón en el centro del campo, Trejo puso a correr al Tigre Falcao y el colombiano hizo lo que lleva haciendo toda la vida. Se cambió el balón de la pierna derecha a la izquierda y disparó al palo largo para castigar al Barça antes de que se cumplieran los 30 minutos de partido.

El gol de Falcao sirvió de anestésico para el partido. Los de Iraola, ya con el botín bajo el brazo, pudieron suavizar la presión realizada durante el primer tercio de encuentro, mientras que los de Koeman cayeron en su ya casi habitual quiero y no puedo.

Tras la reanudación, el Barcelona entendió por fin que debía cambiar el guion de partido. Los culés terminaron la primera parte con un 72% de posesión pero sin inquietar en absoluto a Dimitrievski, mientras que en la segunda mitad empezó a alternar la salida de balón en corto con balones en largo. La trampa de Iraola ya no funcionaba y las ocasiones para los de Koeman se sucedieron pero sin gol.

El Rayo parte al Barça y deja a Koeman k.o.
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