viernes. 07.10.2022
Fútbol | Liga de Campeones

Rodrygo evita el abismo blanco

Un gol del brasileño resolvió una cita cumbre cuando se mascaba la remontada histórica del Inter
Sergio Ramos felicita a Benzema después de que el francés abriera el marcador. JUANJO MARTÍN

Repitió Zidane en la víspera el mensaje de que este duelo era una final. Tenía razón. Aunque se tratase solo de la tercera jornada en la fase de grupos, el Real Madrid llegaba con un punto y el Inter con dos. Pero lo dijo porque sabe que al Real Madrid le gustan históricamente los partidos a a vida o muerte. Puede ir renqueando o vaguear sin disimulo como el día del Shakhtar, pero históricamente el equipo blanco escribió su libro de oro en las citas sin marcha atrás y esta vez fue igual (3-2). Para los jóvenes igual no tanto, pero un duelo entre el club blanco y el ‘neroazzuro’ es un gran clásico de Europa, al nivel casi de los choques entre el Madrid y el Bayern o la Juventus. Baste un ejemplo. Juanito Gómez, siempre recordado por el madridismo, pronunció aquella famosa frase de «noventa minuti en el Bernabéu son molto longo» cuando en 1986 el Madrid cayó 2-0 en San Siro. No mentía el de Fuengirola. En la vuelta, 5-1 y billete de los merengues a su segunda final consecutiva de la Copa de la Uefa.

Ocurre que este fútbol y aquél no son comparables, ya que sobre todo el Inter lleva muchos años en un segundo plano continental y el frío Alfredo Di Stéfano de Valdebebas nada tiene que ver con un Bernabéu abarrotado. Pero este Madrid, quizá sin el carácter, la calidad y el orgullo de antaño, salió a toda mecha. Como en los viejos tiempos. La máquina funcionó de maravilla hasta que empezó a faltarle gasolina. Pero Zidane recargó el depósito a tiempo con los cambios y el Madrid ganó con un chispazo de Rodrygo cuando se mascaba la tragedia porque el Inter tenía pinta de remontar un 2-0.

Un solo descuido

Ante equipos como el Inter conviene no distraerse. Lo hizo la zaga local y Lautaro acortó distancias

Empezó el duelo con una gran parada del esloveno Handanovic a tiro de Asensio y otro disparo de Valverde que se marchó ligeramente alto. La presión altísima del Madrid incomodó a un Inter que sufría para salir con el balón tocado desde atrás pero que no renunciaba al osado estilo de Conte, técnico que en un par de ocasiones estuvo muy cerca de Chamartín. Si conseguía sacarla, llegaba con enorme facilidad al área de Courtois, incluso con alguna acción de tres para dos. El portero belga tuvo que lucirse tras un toque sutil de Lautaro entre las piernas de Ramos y poco después el duro Arturo Vidal probó desde media distancia sin fortuna. Había mucho que ganar y poco que conservar.

Otra vez a sufrir

El Madrid pasó de un triunfo casi abrochado a los agobios recurrentes en la segunda parte

Parecía tranquilizarse un poco la contienda cuando Achraf se puso la camiseta del Madrid que por rendimiento se merece y asistió a Benzema para el 1-0. Y de Benzema a Ramos, que selló el segundo al dibujar un precioso testarazo tras saque de esquina. Más que encarrilada la contienda en poco más de media hora, pero ante equipos como el Inter conviene no distraerse. Lo hizo un momento la zaga local y Lautaro acortó distancias tras un taconazo maravilloso de Barella. De un triunfo casi abrochado, a los agobios recurrentes.

Por lo que había en juego y por el lógico cansancio, el ritmo decayó tras el descanso y el juego se trabó. Faltas, tarjetas, parones y apenas idas y venidas. Mediada la segunda mitad, el Inter era el que más presionaba y Zidane decidió que había que revitalizar a su equipo con los jóvenes Vinicius y Rodrigo, para que disfrutase de su momento de gloria.

Rodrygo evita el abismo blanco
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