miércoles. 30.11.2022
De Jong, durante el partido contra el Getafe FC. TONI ALBIR

El Barcelona sigue todavía inmerso en ese proceso de encontrar su mejor versión. El equipo que dirige Ronald Koeman se impuso por 2-1 al Getafe pero dejó unas sensaciones agridulces antes del parón de selecciones.

Sumó tres puntos cruciales pero evidenció, como ante la Real Sociedad y el Athletic, una fragilidad que ya viene de antaño y que debe mejorar si quiere estar de lleno en la pelea por los títulos.

Un ciclón. Eso fue el Barça en el inicio de partido ante el Getafe.

El Camp Nou se puso los dientes largos viendo la velocidad de Jordi Alba y Emerson, el juego combinativo de Busquets y De Jong o las asociaciones de Memphis ayudando en la creación de juego. El Barça salió ante los azulones con la cara A de la cinta, la buena, esa que arrasó contra la Real Sociedad y esa que permite soñar con cosas grandes.

En esa cara buena, el Barça no acusa la marcha de Messi. Pero, ese modelo trituró a la Real Sociedad de Imanol en apenas media hora y pudo dejar grogui al Getafe si no llega a ser por lo rápido que es capaz el equipo blaugrana de cambiar el lado de la cinta y pasar la cara mala.

Esa peor versión ya ha aparecido en tres ocasiones en apenas tres jornadas. Frente a la Real Sociedad fue capaz de poner en riesgo un 3-0 y «la mejor versión del Barcelona en años», según dijo Ronald Koeman, dando alas a un equipo ‘txuri urdin’ que logró dos goles y cerca estuvo de dar la sorpresa. Contra el Athletic el partido entero fue una montaña rusa y ante el Getafe de nuevo esa ‘cara B’ hizo peligrar el encuentro.

«Nuestro juego con balón no ha sido tan bueno. Te preocupa el perder tantos balones», aseguró el técnico del Barça tras la conclusión del choque.

Las dos versiones del FC Barcelona que preocupan a Ronald Koeman
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