jueves 26/5/22
Para no perdérselo

Así en la copa como en el plato

El nombre lo dice casi todo. Aunque lo que es un pecado es entrar en el local y no pedir un vino. No hay variedad que se les resista. Lo sirven por copas. El otro pecado está en no quedarse en su restaurante, donde se reinterpreta la cocina de siempre. En el corazón del León más auténtico, en la plaza de las Tiendas
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Equipo del sugerente local ubicado en pleno Barrio Húmedo. FERNANDO OTERO PERANDONES

Mil vinos en una copa. Por eso se llama Pecado Devino el local, porque la tentación está dentro. No hay, posiblemente, variedad que no se pueda degustar. Una inmensa carta, una especie de mapa geográfico de todas las zonas del país. Vinos conocidos y otros por descubrir. Una invitación a disfrutar con mucho gusto.

Y no hace falta pedir una botella porque allí, en el 12 de la plaza de San Martín, la que León ha llamado siempre la plaza de las Tiendas, el vino se vende y se sirve en copa. Es una filosofía de negocio que José Luis Carrera Peláez —Ágora, Picos Pardos, Entre Versos y Pecado Devino— quiere basar en la calidad. En todos los productos y en todo lo que hace.

Destinos, restaurante Pecado de vino. F. Otero Perandones.
Interior de Pecado Devino. FERNANDO OTERO PERANDONES

En la tapas que se sirven en la zona dedicada a bar, también. Un tapeo exquisito de una cocina que le ha dado una vuelta a lo de siempre. Por ejemplo en la morcilla con huevo frito, en el mejor chorizo de León con sabroso queso de oveja bien curado o en el más difícil todavía que es conseguir que se degusten verduras, hechas en el Pecado de Vino en tempura y servidas en el momento, como el acompañamiento en la barra, esa gran tradición de la ciudad que decanta los locales elegidos para cervecear o ir de vinos.

En el ‘Pecado’ se puede caer además en otra tentación que no necesita penitencia y que se puede confesar: su restaurante. Un comedor con vistas a la plaza si es que se puede aparta la vista de la carta y de esos platos que un joven chef, Jonathan, llegado de la escuela del Marcela y Casa Mando, convierte en talento.

Destinos, restaurante Pecado de vino. F. Otero Perandones.
Terraza del local. FERNANDO OTERO PERANDONES

Algunos ejemplos: costilla de vaca a baja temperatura con glaseado de barbacoa, chuleta rubia gallega guarnecida de patatas, pato Pekín crujiente con crepes para rellenar con cebolla caramelizada y salsa Hoisín, crujiente de torrezno de Soria con salsa barbacoa, chipirones de anzuelo con alioli de ajo negro, garbanzos fritos con foie y boletus, bacalao con manitas de cerdo, croquetas al gusto del cocinero... eso antes de adentrarse en el mundo dulce del coulant de chocolate casero con helado de vainilla, la tarta casera de queso con confitura Strawberrys o el flan de café con leche, todo hecho en el momento en la cocina del ‘Pecado’, un espacio libre de quinta gama, ‘free’ de cocina de ensamblaje.

Hasta el café tiene carta de naturaleza. Para eso los camareros han asistido a un curso de especialización. Y por si todo esto no fuera suficiente, queda la terraza. En la mítica plaza del León más auténtico.

Pecado Devino. Bar y restaurante. Plaza de San Martín, 12. Teléfono de reservas 987 044 200. Vinos, comidas y tapas

Así en la copa como en el plato
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