jueves 17/6/21
A golpe de remo

El Bierzo a ras de río

En un destino de aventura no puede faltar el río y la comarca tiene el Sil, con varios tramos aptos para hacer el descenso en kayak. La actividad sigue en alza en los meses de más calor y el confinamiento domiciliario ha multiplicado el interés entre quienes buscan  sentir literalmente la libertad
El descenso en kayak o piragua tiene gran demanda durante los meses de verano. BIERZO NATURA

El Bierzo siempre ha sido una tierra de oportunidades y aunque las últimas crisis han diezmado su poderío económico, su porte natural sigue siendo igual de impresionante. En este sentido, más que perder ha ganado interés entre quienes buscan destinos perfectos para la aventura. Y el Bierzo lo es con independencia de la época del año. Cada estación ofrece una opción y el calendario dice que lo que viene se lleva mejor sobre el agua. Bueno, más bien a ras de río sobre un kayak o piragua que no exige más que un poco de técnica, algo de destreza y compenetración, la precaución necesaria y, sobre todo, muchas ganas de pasarlo bien. El Sil se encarga del resto.

Habrá tramos más rápidos teñidos del blanco que pinta la espuma cuando el agua se agita con fuerza y otros de tránsito y sosiego en los que toca remar para ir ganando metros al río. Son varias las empresas dedicadas al sector de la aventura que ofrecen este servicio en el Bierzo, aprovechando no solo el potencial del Sil, sino también de sus lagos y embalses, como el de Peñarrubia. Bierzo Natura es una de ellas. Pionera, además.

Los meses de confinamiento y restricciones han despertado en las personas el ansia por sentirse libres y respirar aire puro. El río se lo da. El contacto directo con el entorno, la adrenalina propia de la actividad, la velocidad de algunas tramos, el relax de la aguas mansas. Todo eso hace del descenso en kayak una opción perfecta para quemar negatividad. De hecho, es una de las actividades que ofrece el Bierzo que más interés despierta durante los meses de buen tiempo. Como en los inviernos de nieve lo son las raquetas. De hecho, solo el descenso del Sil de Bierzo Natura atrajo a mil personas el pasado verano, batiendo todos los récords después de los meses más duros del confinamiento obligado por el coronavirus.

Nadie tiene dudas de que el río Sil es uno de los emblemas del Bierzo más natural, aprovechable de diferentes maneras y también, por qué no, turística. Su potencial es enorme y marida a la perfección con todo lo demás que hace de la comarca un destino de interior privilegiado.

Las opciones para surcar las aguas del Sil son varias. Bierzo Natura, por ejemplo, ofrece dos recorridos diferentes: uno más corto que otro. El corto, de cinco kilómetros y dos horas de duración aproximadamente, se inicia en Requejo (Sobrado) y termina en Carril, con tramos tranquilos y otros más bravos. El largo, arranca también en Requejo y llega hasta el Parque Natural de la Sierra de la Encina de la Lastra. Son 8,5 kilómetros que pueden llevar tres horas y media, aproximadamente. Garzas, águilas y otra serie de aves protegidas se cruzan con las embarcaciones cuando estas entran en espacio protegido.

Cualquiera de las opciones se puede hacer con guía y o de manera independiente. Siempre es más aconsejable la primera por razones obvias de seguridad y conocimiento del entorno. Familias, grupos de amigos, parejas o desparejados pueden disfrutar de la aventura. El único requisito es tener más de ocho años y saber nadar. Lo demás vendrá rodado.

El pantano de Bárcena y el lago de Carucedo son también destinos acuáticos para remar en aguas tranquilas dentro de la comarca, pero las opciones van en aumento y se plantean nuevos escenarios. La cuenca minera es un lugar perfecto. Sobra río y faltan iniciativas de dinamización que ayuden a generar actividad económica. El turismo es una apuesta perfecta y el río un recurso explotable más y no solo para pescar. De hecho ya hay proyectos para diseñar en el Bierzo minero tramos de descenso en piragua.

El desarrollo de la comarca berciana como destino de aventura es algo en lo que las administraciones locales y, sobre todo, algunas empresas, llevan años trabajando. La pandemia ha servido para acelerar el ritmo en el diseño de iniciativas ligadas a este tipo de turismo y la oferta se ha ido ampliando ante la creciente demanda.

El descenso en piragua por el río se puede disfrutar de manera aislada, como actividad individual, o como parte de un pack mucho más amplio de actividades que incluyan paseos a caballo o en bicicleta, senderismo a mayor o menor altura, escalada y, por supuesto, visitas a bodegas de vino adscritas a la Denominación de Origen Bierzo y degustaciones gastronómicas, porque la mesa también es excelsa. Un todo en el que caben más cosas y que marca la diferencia, porque aunque el Bierzo no es Asturias y el Sil dista mucho de ser el Sella en lo que a su aprovechamiento y poder de atracción se refiere, hay que empezar por algo.

El Bierzo a ras de río
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