viernes 10.07.2020

La raíz del Norte

Albarín puro, cepa de Grajal, corazón de Tierra de León. Es La Bujeda, la obra de Jesús Ledesma, su tributo al vino blanco, su gran pasión. Alma del Sur, raíz del Norte. El tesoro en una botella.
La raíz  del Norte

Dicen que no hay nada más bello en el mundo que un bosque de boj. Cuentan que está siempre vivo, que una hoja muere y otra la sustituye, que crece en solana y umbría, en ladera y llano, que nunca se rinde. Tal vez por eso, esos bosques inspiran la vida y el trabajo de un hombre del Sur que siempre buscó el Norte.

Nada en esa botella es casual. Ni el sabor, ni el color, ni el nombre. La Bujeda, el lugar poblado de boj. La obra de Jesús Ledesma, media vida dedicado a su pasión: hacer vino. Lo vio de niño en su casa, en Córdoba, en su familia, gente de campo arraigada a la tierra, en su abuelo, cultivador de olivos, hacedor de aceite, lo aprendió antes de hacerse ingeniero en Industrias Agrarias y de Fermentación por la Universidad Politécnica de Madrid, enólogo y creador de vinos.

Ledesma encontró su norte en el Norte. Primero, en las tierras del Duero, ahora en Tierra de León. En viñedos que hablan de una forma de vida antigua y auténtica, la historia de un fruto ligado desde antiguo a la civilización. Dos décadas asesorando a bodegas en el atlas de los vinos españoles, siendo oro en concursos internacionales, extrayendo a la tierra su mejor tesoro, metiéndolo en una botella.

Su culto a la obra bien hecha es presencia en La Bujeda, un Albarín cien por cien, selecto, fresco, vendimiado a mano, en cajas de 18 kilos, que llega a la bodega en menos de cuatro horas, que se enfría a diez grados para mantener sus virtudes naturales, que se prensa suavemente y se fermenta en depósitos de poca capacidad.

Es aventura otra vez en la vida de Jesús Ledesma, que busca vinos diferentes, variedades no exploradas, que ha elegido el Albarín para su primer vino y Grajal para sus vides, viñedos puros de esta variedad para elaborar un vino aromático, fresco, suave y afrutado que invita a disfrutar de la vida, que se vuelve tesoro en sus manos y oro en la botella. El mismo color que el aceite que su abuelo prensaba en el Sur antes de que él virara al Norte. Vino y aceite. Su nueva pasión.

La raíz del Norte
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