viernes. 03.02.2023
DÓNDE IR

Una montaña para la leyenda

Pocos lugares de España atesoran tanta belleza como los pueblos que vertebran el norte de la cordillera cantábrica de León. Su riqueza natural, histórica y patrimonial convierte Laciana, Babia, Luna, Omaña, el Torío y La Cepeda en un Sangrilah inédito del que cada día se enamoran más personas. Quienes van, repetirán
TEMPORAL DE NIEVE EN HUERGAS DE BABIA
Temporal de nieve en Huergas de Babia. PEPE MORISCAL

Encierra tal cantidad de enclaves únicos que parece un lugar sumido en la niebla de un cuento. Poco conocido en el resto de España, son sin embargo una de las zonas más importantes para el país, hasta el punto de que acaba de recibir el reconocimiento Sipam de la FAO. Y es que a lo largo de la historia ha desarrollado un enfoque multiproductivo agrícola, ganadero y forestal que le convierten en un espacio único.

La montaña cantábrica recorre el norte de la provincia de León, en la conocida como zona de los Cuatro Valles, formada por 25 municipios y 291 núcleos de población de Laciana, Babia, Luna, Omaña, Torío y La Cepeda, que atesora la mayor concentración de Reserva de la Biosfera de Europa, con una variedad paisajística y natural, llena de historia y tradición. El Alto Bernesga destaca por su riqueza y biodiversidad debido a su ubicación geográfica, ya que se encuentra en el punto de paso de la España Mediterránea a la España Atlántica, con más de 650 especies de flora como robledales, chopos cauces, hayedis y especies como el milano real o el alimoche.

Este valle, cuyos dos grandes núcleos de población son La Pola de Gordón y Villamanín puede ser disfrutado con variadas alternativas , como el ascenso al pico Fontañán desde donde se puede contemplar el cauce del río Bernesga, además de poder descubrir las antiguas trincheras que se usaron eln la guerra civil. En Babia se puede disfrutar de un paisaje montañoso, presidido por la Peña Ubiña, con una altura de 2.417 metros, y donde se encuentra el sabinar más occidental de la península, en Mirantes de Luna, donde los árboles han echado raíces en la roca caliza y donde en los pueblos de esta zona se pueden ver aún en pie casones de mampostería y tejados de pizarra.

La montaña cantábrica recorre el norte de León, en la zona de los Cuatro Valles, formada por 25 municipios y 291 núcleos de población de Laciana, Babia, Luna, Omaña, Torío y La Cepeda

Babia es un lugar perfecto para perderse, como hicieron en su momento los reyes leoneses en verano mientras sus súbditos preguntaban por ellos y obtenían como respuesta están en Babia», en otro lugar, de ahí que el dicho ‘estar en babia’ se refiera a estar en lugar pero pensando en otro.

En los Argüellos se pueden encontrar restos de la historia de esta comarca leonesa como los castros de Cármenes y Genicera, las fortificaciones de Canseco, los restos de los castillos de Gordón y Cervera o la calzada romana de Vegarada, pero además paisajes alpinos, los hayedos de Piornedo y Canseco o las hoces de Valdeteja y Vegacervera, horadadas por los ríos Curueño y Torío. En los valles de Omaña y Luna, delimitados por una cadena montañosa con picos que alcanzan los 2.000 metros, llevan el nombre de dos de los más importantes ríos que iscurren por la provincia leonesa y salpicados de yacimientos arqueológicos como la necrópolis medieval de Soto y Amio y o las minas acuíferas romanas de Murias de Paredes. En esta zona se encuentra el embalse de Barrios de Luna, rodeado de bosques de haya abedul, frutaes y robles y con un puente atirantado de 440 metros que se construyó entre 1979 y 1983

Por su parte, el valle de Laciana, recorrido por el río Sil, ofrece al visitante una riqueza natural y un importante patrimonio cultural con extensos abedulares y bosques mixtos con numerosas rutas turísticas como la vía verde de Laciana, que une el principal municipio de la comarca, Villablino y el centro del urogallo, una especie en extincción. En el mirador de Castro, en Villaseca de Laciana, permite observar el valle y las cumbres montañosas; en Lumajo, la cascada de 20 metros de salto entre rocas; en Rabanal, la cascada Pim

Una montaña para la leyenda
Comentarios