jueves. 30.06.2022
DL15P6F2-16-55-18-2
DL

Yo me lío un poco porque hablo de hoy y de ayer perdiéndole respeto al tiempo. Es una ventaja. Pero todo se mueve. Y desde mi ventana podría elucubrar con un no sé qué nihilista, que si no pasa nada, la ciudad en silencio, pero insisto: y sin embargo, se mueve. Los perros ladran más. Me lo dijo Pepe Pulido, un actor cordobés que canta y cocina de miedo, y que como estuvo por León varias veces actuando hay días que dice que es leonés. Que se hizo leonés porque no hago más que presentarle leoneses. Así, que si se mueve el gentilicio, cómo no se va a mover lo que pasa por dentro y por fuera. Hoy, la paloma ha estado menos tiempo que de costumbre. Todo el mundo tiene derecho a sus derechos de imagen. Y ya sabrá que hablan de ella. Sí he visto que los perros se ladran en plan: aquí ando, ‘atao’ a este, que no me suelta ni a la de tres. Y busco la ternura en una calle por donde no pasa casi nadie. Las conversaciones vía móvil que mueven algunos, geolocalizan el amor. El de ellos. De algunos, claro. Además de hablar de trabajo y de intendencia doméstica, hay conversaciones que se ve que hablan de que se quieren. ¿Dónde voy a estar? Paseando al perro, por la misma calle. Y con el mismo perro. Amor geolocalizado. Pensaba que esa frase dicha así sin reproche quiere decir que el contexto manda. Para una vez que casi todo el mundo sabe dónde está todo el mundo se escapa demasiado la pregunta dónde estás.

La geolocalización es una palabra que gasta tantas letras que impresiona. Es el número de habitación de este hotel provisional que es la vida. Y era un experimento. La vida y la geolocalización. Los periodistas estamos todo el día contando cosas, que es a lo que vinimos, a hablar de nuestro libro aunque sea una pequeña noticia. Una vez en un congreso del PP le dije a Manuel Jabois (y era un saludo de parte de un amigo...): te voy a contar una cosa. Y me dijo: A mi no me cuentes nada, que yo luego lo cuento todo. Pero el momento más glorioso de contar es cuando ha pasado. Me dice Carlos Frá, de aquí de la casa, gran jefe de Opinión y Cierre: Mira qué aniversario. Eso sí fue un confinamiento. Hace 50 años. Orden de regreso para el Apolo 13 abandonando la misión de aterrizaje. Ha sido abandonada la misión de aterrizaje en la Luna del Apolo 13, y la única preocupación de la Agencia Espacial en estos momentos es hacer regresar la nave a la Tierra. La orden de anulación de la misión de aterrizaje en la Luna se dio a las 6.24 hora española, según la Agencia Efe.

Salía ayer en este periódico. Me quedo pensando en la Luna, recién descubierto que pensando en la Luna no se está nada mal. Y en que ya andaba la Agencia Efe dando noticias. Y que una exclusiva entre periodistas lo es aunque tenga 50 años de vida. Pero la mejor exclusiva es siempre la siguiente. Y esta vez, además, no tendrá más valor que el de que sea compartida. Saberlo todos a la vez será un placer. Y otro perro ladra a otro perro desde la otra acera y dice la dueña: ¿pero por qué le ladras? Si no te ha hecho nada. De la Luna a aquí o de la acera de enfrente a esta, poco a poco se ve que cada uno tiene un lugar en el mundo.

Amores perros
Comentarios