domingo 22/5/22

Alerta en las empresas por el escaso impacto real de los fondos europeos

Las autonomías han recibido ya 11.200 M€,pero se desconoce cuánto se mueve en proyectos concretos
                      Nadia Calviño llega la pasada semana a un foro económico en Madrid. BENITO ORDÓÑEZ
Nadia Calviño llega la pasada semana a un foro económico en Madrid. BENITO ORDÓÑEZ

«Quien pone zancadilla a los fondos se la está poniendo a los españoles». Con estas palabras, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, criticaba esta semana la ofensiva del PP contra el reparto de los Next Generation, que también ha llegado a oídos de la Comisión Europea.

Más allá del sesgo político con el que la oposición considera que se está distribuyendo el dinero de Bruselas, lo cierto es que las grandes cifras, las que de verdad están destinadas a transformar el modelo productivo español, están todavía lejos de impactar en la economía real.

Desde la patronal Ceoe llevan semanas denunciando la escasez de convocatorias y la lentitud de las licitaciones. Y otros representantes empresariales indican que, al menos de momento, el poco dinero que ya está en marcha «no se está destinando a proyectos de calado», capaces de generar el efecto transformador que se les presupone.

¿Cuánto dinero hay en marcha?

De los 24.000 millones presupuestados en 2021 (por encima de los 19.000 millones aprobados por la Comisión) se han autorizado 22.124 millones. Pero eso no significa que el dinero ya esté fluyendo en la economía.

De hecho, las transferencias a las comunidades rondan los 11.250 millones de euros. Pero se desconoce cuánto está en realidad ejecutado, siendo la última referencia oficial la ofrecida hace muchos meses (en agosto) por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), en la que se apuntaba a unos 104 millones de euros.

¿Dónde van las partidas?

Sin datos oficiales de ejecución real, los boletines semanales del Plan de Recuperación pueden dar una idea de los proyectos que se van aprobando con sus correspondientes inversiones (aunque eso tampoco significa que las mismas estén ya operativas).

De esos datos se desprende que las comunidades han movilizado poco más de 2.000 millones en distintas convocatorias desde noviembre.

Entre ellas destacan las inversiones en autoconsumo energético o pequeñas infraestructuras para la mejora de puentes, túneles o ferroviarias, como las obras para unir las estaciones de Chamartín y Atocha en Madrid.

También existen subvenciones para fomentar el empleo juvenil, la formación digital y ayudas a la investigación. Y otras más ‘curiosas’ como 98 millones de euros destinados a rehabilitar edificios sindicales. O los tres millones que servirán para dar publicidad a distintas medidas sociales, entre otras.

¿Qué dicen los empresarios?

«Hay algunos proyectos que resultan casi ridículos: carriles bici que debería financiar el Ministerio de Movilidad y Agenda Urbana y el gasto se ha derivado a Turismo, obras de mejora en vallados de un campo de golf en Asturias... Está claro que el mecanismo de reparto puede mejorar muchísimo», critica un alto ejecutivo del sector.

«La desilusión es generalizada», reconoce José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. La patrona calcula que de los 600 proyectos turísticos que han sido seleccionados para recibir ayudas, «la mayoría tendrá un escaso poder transformador» porque «se reparten al menudeo», en pequeños municipios donde el sector apenas tiene potencial.

En el mismo sentido se manifiestan desde la patronal del automóvil o de la construcción, donde el grave problema lo encuentran en «la escasez de mano de obra para hacer frente a todos los proyectos que llegarán», así como la falta de formación de sus empleados para llevarlos a cabo.

Formación exprés a funcionarios

El atasco para llegar a grandes proyectos también deriva de la excesiva burocracia en el viaje del dinero desde la administración central hasta las regiones.

Analizar, aprobar y poner en marcha las ayudas supone un reto mayúsculo para los empleados públicos que ha provocado que, entre otras cosas, las corporaciones locales no hayan entrado aún en el proceso de reparto como último eslabón de la cadena administrativa.

El propio Gobierno reconoce las dificultades para recopilar los datos de los fondos que ya se están moviendo, por lo que se ha marcado el primer trimestre del año como plazo para formar a funcionarios, con el objetivo de que dentro de unos meses empiecen a publicarse informes periódicos que faciliten el seguimiento de cada euro movilizado.

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