martes. 06.12.2022

Seis años de cárcel para Blesa y cuatro para Rato por las ‘black’

La Audiencia Nacional les condena por «dilapidar» las arcas de Caja Madrid y Bankia.
Rodrigo Rato. EFE
Rodrigo Rato. EFE

José Antonio Bravo | Madrid

La Audiencia Nacional resolvió ayer con una sentencia ejemplarizante, si bien al tiempo muy detallada, el polémico caso de las tarjetas ‘black’, que estalló el 1 de octubre de 2014 a raíz de la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción sobre el despilfarro de 15,5 millones de euros procedentes de las arcas de Caja Madrid y Bankia entre 1996 y 2012 con esos polémicos plásticos. El tribunal sitúa a Miguel Blesa y Rodrigo Rato, que fueron sus dos presidentes más controvertidos, «en el punto de partida» de esa «distracción de fondos» y, por ello, también les impone las penas más altas: seis años de cárcel para el primero frente a cuatro años y medio en el caso del segundo.

La tercera persona que destacan los magistrados en su fallo es Ildefonso Sánchez Barcoj, ‘mano derecha’ de ambos y exdirector general de Medios, a quien se le considera cómplice de sus entonces jefes por ser la persona que tenía «bajo su control, y al margen del conocimiento de terceros distintos a sus usuarios», la operativa de dichas tarjetas, además de ejercer el papel de colaborador al igual que los otros 62 acusados, ex consejeros y ex directivos de ambas entidades. Por eso se le castiga con dos años y medio de prisión.

Los detalles

Los tres nombres citados son considerados, asimismo, responsables solidarios del pago de los 12 millones gastados cuya responsabilidad civil todavía no ha prescrito y que deberán ser reintegrados al banco, como heredero de los negocios de la caja de ahorros. En total, 19 de los acusados han sido condenados a más de dos años de prisión, si bien la horquilla va de seis años a tres meses.

El ex vicepresidente de Caja Madrid, el berciano José Antonio Moral Santín, ha sido también condenado a cuatro años de prisión como autor del delito de apropiación indebida en el caso, la mayor pena después de las impuestas a los ex presidentes Miguel Blesa y Rodrigo Rato.

En los 259 folios de su sentencia, la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia desgrana tanto los hechos como las conductas de los acusados, remontándose a 1988 por ser el año en que el entonces presidente de Caja Madrid, Jaime Terceiro, puso en marcha un sistema de pago «complementario de las dietas» para «dignificar las retribuciones» de los consejeros, por lo reducido que eran frente a la media del sector. Para ello el consejo aprobó el reparto de una nueva serie de tarjetas Visa con un límite de dinero y sujetas «exclusivamente para gastos de representación».

Pero en 1996, tras su relevo por Miguel Blesa, éste «propició» que a los miembros del consejo y de la comisión de control de la caja se les diera unas Visa de empresa de las que podían disponer «sin justificación del gasto», «viabilizando así una percepción dineraria» extra pese a «constarle que la única autorizada contra el patrimonio» de la entidad era la dieta. El propio presidente se puso dos tarjetas al llegar al cargo, una para gastos de representación y otra también corporativa «al margen de sus retribuciones convenidas contractualmente, para dedicarla a atenciones netamente personales».

Rodrigo Rato «mantuvo la misma dinámica» al sucederle en el poder en 2010, «atribuyéndose» otra tarjeta «sin amparo retributivo» pues no se reflejaban en los contratos de los acusados ni en los haberes sobre sus percepciones anuales que la entidad elaboraba para ellos y Hacienda.

Seis años de cárcel para Blesa y cuatro para Rato por las ‘black’
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