miércoles 8/12/21
                      Teresa Ribera ayer en Bilbao, en una jornada sobre ‘El futuro de la ciencia y la innovación’. LUIS TEJIDO
Teresa Ribera ayer en Bilbao, en una jornada sobre ‘El futuro de la ciencia y la innovación’. LUIS TEJIDO

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, considera que la crisis provocada por la pandemia «está lejos de terminar» y el impacto que finalmente tenga sobre el sector bancario y sobre la estabilidad financiera se concretará en el futuro, cuando se eliminen las medidas de apoyo impulsadas de las diferentes administraciones.

El máximo dirigente de la entidad se ha unido así a las voces de otros expertos como Fedea durante su intervención en la Tercera Conferencia de Estabilidad Financiera, donde hizo un repaso por algunos de los aprendizajes que la pandemia ha dejado sobre la regulación bancaria.

De Cos incidió en que el origen del ‘shock’ actual se ha debido a un elemento ‘exógeno’ como la covid-19, lo que diferencia a esta crisis de la financiera que arrancó en 2008. En comparación con la misma, dijo que la regulación puesta en marcha «ha logrado su amplio objetivo de fortalecer y salvaguardar la resiliencia del sistema bancario».

Además, Cos destacó la importancia de las medidas de apoyo monetario y fiscal puestas en marcha por gobiernos y supervisores, que «han limitado» el impacto de la crisis sobre el sector bancario.

El gobernador afirmó que el sistema bancario mundial afrontó la crisis de la covid-19 «con una base más resistente» que el periodo previo a la crisis global financiera, al contar con niveles de capital y liquidez «más fuertes», reforzados por las reformas de Basilea III. «Un año y medio después de la crisis, las posiciones de capital y liquidez de los bancos siguen siendo sólidas», añadió.

Así, a pesar de que durante el inicio de la pandemia algunos bancos «experimentaron tensiones financieras» cuando la liquidez del mercado se deterioró y los costes de financiación bancaria aumentaron, «ningún banco internacional ha quebrado hasta ahora o ha requerido de una financiación significativa del sector público».

Durante su intervención, De Cos también valoró de forma positiva las restricciones a los dividendos que se aprobaron en 2020, entre ellos, el del Banco Central Europeo (BCE). «Los resultados empíricos obtenidos para el sector bancario español muestran que estas restricciones, que podrían considerarse como un aumento de capital, tuvieron un impacto positivo sobre la oferta de crédito bancario», ha señalado al respecto.

Asimismo, pidió la implementación completa de Basilea III, cuyos costes «son modestos y temporales», según un análisis reciente del BCE, al tiempo que afirmó que las «posibles desviaciones» que se produzcan con respecto a esta regulación «diluirían significamente los beneficios» para la economía real.

El Banco de España avisa que la crisis «está lejos de terminar»