viernes 20/5/22
                      El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. MARISCAL
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. MARISCAL

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se suma al discurso del organismo monetario europeo comandado por Christine Lagarde. La espiral alcista de los precios que ha llevado la inflación al 6,7% en España (máximos en casi tres décadas), se irá moderando en los próximos meses, hasta despedir el año «incluso por debajo del 2%». Eso sí, Hernández de Cos reconoce que la presión aún será contundente en el primer semestre del año.

El gobernador quiso mandar ayer un mensaje de calma en un momento en el que el mercado observa con atención los próximos movimientos de los bancos centrales. Y no sólo en la zona euro. Nadie duda ya de que la Reserva Federal (Fed)de EEUU acometerá su primera subida de los tipos de interés en marzo. Y habrá al menos otras tres, o incluso cuatro, antes de que termine el año, según el consenso de analistas.

En Europa, el BCE insiste en que no tocará tipos este año, pero algunas voces apuntan a que se verá obligado a hacerlo en la recta final del ejercicio si persisten factores como la crisis de suministro en los próximos meses.

Frente a esta teoría, Hernández de Cos ha insistido en que la inflación sigue teniendo un «componente transitorio que se irá diluyendo». Explica que las altas tasas de IPC actuales se deben a un efecto base (al comparar 2021 con 2020, año de pandemia); a los «cuellos de botella» que se han generado por el aumento «brusco» de la demanda tras el fin de las restricciones frente al Covid, y a los precios energéticos.

El gobernador señaló que el efecto base, puramente estadístico, desaparecerá cuando las comparaciones pasen a realizarse sobre 2021. Y anticipa que la oferta también se irá ajustando a la demanda, sobre todo en la segunda parte del año.

Lo que más «incertidumbre» genera, ha reconocido, son los precios energéticos, aunque las previsiones de los mercados financieros apuntan a día de hoy a una «ligera reducción».

Los principales riesgos para que estas previsiones lleguen a buen puerto son, a su juicio, las tensiones geopolíticas que puedan imprimir una mayor presión sobre los precios energéticos. Pero el Banco de España también advierte de las dinámicas márgenes-salarios como un punto clave para la inflación. Es decir, el gobernador está defendiendo entre líneas moderación salarial para evitar entrar en esa espiral de tensión inflacionista.

En lo que respecta a la reforma de pensiones, que vuelve a indiciar la subida de las pensiones al IPC, Hernández de Cos ha afirmado que era «políticamente inviable» no ligar las pensiones a la inflación. Sin embargo, deja claro que ese aumento del gasto requerirá medidas que lo compensen.

Dos de los principales organismos que realizan previsiones económicas han reducido las expectativas de España para este año. Tanto el Panel de Expertos de Funcas como el servicio de estudios BBVA Research han reducido los cálculos de crecimiento del PIB para este año en torno al 5,5%. Una estimación inferior a la que mantiene el Ejecutivo en este ejercicio.

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