miércoles 25/5/22

El Banco de España considera «imprescindible» incrementar la fiscalidad medioambiental para que la economía pueda avanzar eficientemente y con menores costes en la transición ecológica. El supervisor recalca que las políticas públicas deben desempeñar «un papel protagonista» en este proceso, tal y como sostiene en un capítulo sobre cambio climático contenido en su Informe Anual.

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, considera que el principal instrumento que deben utilizar los gobiernos es la imposición medioambiental. Para el supervisor, España tiene «mucho recorrido» en esta materia, al encontrarse en el grupo de economías europeas en las que hay una menor recaudación relativa de la fiscalidad medioambiental. De hecho, constata que existe una brecha de casi un punto porcentual frente a la media durante las últimas dos décadas. En 2019, el diferencial negativo de España fue de 0,8 puntos, debido principalmente a los menores impuestos sobre la energía y, en particular, los hidrocarburos. «La fiscalidad medioambiental es clave para la transición ecológica. Hay que avanzar en este terreno, hay que rediseñar y optimizar la fiscalidad medioambiental», ha insistido Gavilán.

Al mismo tiempo, el supervisor considera que se pueden subir los impuestos medioambientales para suplir la menor recaudación de otros impuestos, como los relativos al trabajo (IRPF o también cotizaciones sociales). «Tendría un impacto muy positivo sobre la actividad», explica la institución. Esta idea de incrementar la recaudación fiscal ‘verde’ la lleva trabajando el Gobierno desde el inicio de la legislatura. Una de esas medidas pasa por el incremento del precio del diésel para equipararlo tributariamente con la gasolina.

El Banco de España pide avanzar en más impuestos ‘verdes’