miércoles. 29.06.2022

Apenas han transcurrido tres semanas desde que encallaran las negociaciones entre Banco Sabadell y BBVA para fusionarse, y la entidad de origen catalán ya ha acelerado un cambio de rumbo en sus principales órganos de dirección. A falta de cualquier otra opción de integración que aparezca por el camino, el consejo de administración del Sabadell decidió ayer materializar el relevo de su consejero delegado, Jaime Guardiola, quien será sustituido por un histórico de la banca en España, César González-Bueno.

Por ahora, Guardiola continuará en el cargo hasta que la entidad obtenga las autorizaciones regulatorias correspondientes para materializar el traspaso de poderes. El otro cambio relevante llegará a corto plazo y modificará el reparto de poder.

El presidente del Sabadell, Josep Oliu, insistió ayer ante sus directivos del consejo en la idea que ya había manifestado en más de una ocasión: dejar las funciones ejecutivas para convertirse en presidente sin competencias para decidir el día a día y el rumbo del negocio.

La nueva estructura directiva será más del agrado del Banco Central Europeo (BCE). El supervisor ha venido insistiendo en los últimos años en la necesidad de que la banca española tenga un consejero delegado con funciones ejecutivas, y un presidente no ejecutivo, más representativo. Algo que aún no ha acabado por implantarse en el resto del sector, a diferencia de lo que sí ocurre en otros países europeos con una cultura corporativa más anglosajona. Las acciones de la 0firma cayeron este jueves un 2,5%, antes de anunciar los cambios.

Con esta estructura, la entidad hará frente a su nuevo plan estratégico, cuyos objetivos principales se harán públicos en el primer trimestre de 2021. Sin un acompañante en el camino —por ahora—, Sabadell dice afrontar «con las máximas garantías los retos para los próximos años, como la mejora de la eficiencia, la aceleración de la transformación y la digitalización de la entidad, así como el incremento de la rentabilidad».

Banco Sabadell cambia su cúpula tras romper con BBVA y se centra en España