miércoles 22/9/21

El «binladen» venezolano: la corta vida de un billete en bolívares

Nació en marzo, sin mucho brío, cuando se cambiaba por 52 centavos de dólar, pero el billete de un millón de bolívares pasó semanas sin ser visto en Venezuela, invisible cual Bin Laden. Ahora, que ya circula ampliamente, la implacable devaluación lo ha llevado a cambiarse por menos de 25 centavos, por lo que está abocado a desaparecer.

«Ni siquiera un caramelo; con esto pagas un pasaje de (autobús de) aquí a la esquina y de regreso. No vas a ningún lado», explicó a Efe Maribel Ramírez, una ciudadana de Caracas que lleva uno de esos billetes en la mano.

En tono azul y con el rostro de Simón Bolívar, el billete palidece cada día frente a un dólar en el que la mayoría de los ciudadanos hacen sus cálculos y que es ya la moneda casi hegemónica en Venezuela.

La devaluación constante del bolívar, que devoró la capacidad adquisitiva de los venezolanos conforme crecía con la inflación, mostró su cara más dura con la corta vida que ha dado a un billete.

Ramírez explicó que en abril, el dólar rondaba los dos millones de bolívares y por cada paquete de arroz pagaba 1,4 millones de bolívares. «Ahora, un paquete de arroz vale un dólar completo, 4 millones de bolívares», señaló.

Y a este bolívar, le faltan ocho ceros, pues ya ha vivido dos reconversiones monetarias y le amenaza una tercera que se antoja inminente. Con ese escaso valor, hoy «el millón» solo se usa para pagar un billete (de ida y vuelta) en el autobús o para pagar a vendedores ambulantes.

El «binladen» venezolano: la corta vida de un billete en bolívares