domingo 29/5/22
                      La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leye, antes de la reunión en Bruselas. ARIS OIKONOMOU
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leye, antes de la reunión en Bruselas. ARIS OIKONOMOU

Tras semanas buscando una solución a la escalada de precios de la energía, con España y Francia a la cabeza de los países que piden acciones urgentes y excepcionales, la Comisión Europea ha presentado su paquete respuesta, sin novedades inmediatas pero con margen para una mayor creatividad a futuro.

«En el corto plazo, los estados miembros son los que están en mejor posición y equipados (...). Nuestras reglas aún permiten, y de hecho animan, a los estados a tomar medidas», resumió ayer la comisaria europea de Energía, Kadri Simson.

La UE importa el 90% del gas que consume, que representa el 25% del «mix» energético comunitario y se refleja después en el mercado mayorista de la electricidad a través del sistema marginalista y, en menor medida, en la factura de la luz que pagan los consumidores, donde también entran costes de distribución, tasas e impuestos.

El precio del gas se ha multiplicado por seis en el último año y la electricidad en el mercado mayorista por dos, si bien los precios venían de un suelo excepcionalmente bajo ante la caída de demanda por la pandemia. Bruselas asegura que hay suficiente gas para pasar este invierno, pues las reservas de los países europeos están al 76% respecto a la media del 90% habitual en este período del año. El Ejecutivo comunitario confía, además, en que el pico de precios pasará en abril, cuando previsiblemente empiece a operar el gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania. Moscú ha manifestado su intención de enviar más gas a la UE y, aunque la Comisión cree que «se podría esperar un incremento de suministro» de la gasística rusa, los mercados han empezado a calmarse: el megavatio se pagará hoy en España a 185 euros de máxima frente a los 288 euros del jueves pasado.

Con todo, Bruselas entiende que la carestía de ese hidrocarburo es temporal y, aunque espera precios a futuro más altos que la media de la pasada década, cree que esto debe funcionar como «una llamada de atención», señalan fuentes europeas. La carestía del gas supone un incentivo para acelerar el despliegue de fuentes renovables, de forma que se reduzcan los costes energéticos y la dependencia externa, en línea con la estrategia europea para descarbonizar la economía en 2050. Esto se traduce en que Bruselas considera que los estados miembros pueden reaccionar con «flexibilidades existentes ene las directivas existentes» al volátil incremento de precios.

La «caja de herramientas» que ofrece el Ejecutivo agrupa las opciones ya que están a disposición de las capitales según la legislación vigente, como quería Alemania, y no contempla «medidas excepcionales para situaciones excepcionales», como reclama España con apoyo de Francia, entre otros.

Bruselas propone que los países brinden apoyo de emergencia a los consumidores vulnerables, mediante «cupones» energéticos, el pago parcial de sus facturas o aplazando temporalmente los pagos o a través de reducciones impositivas. Lanza también un aviso a las empresas energéticas, señalando que la Comisión investigará «posibles comportamientos anticompetitivos en el mercado» y que tendrá «tolerancia cero» ante cualquier «manipulación».

Medio plazo

«Tenemos que hacer el sistema energético mejor preparado y más resistente para no tener que hacer frente a una situación similar en el futuro», dijo la comisaria para referirse a las propuestas a futuro. Bruselas propone desarrollar la tecnología de almacenamiento energético a través de las baterías y del hidrógeno, pedir «a los reguladores europeos de energía (ACER) que estudien los beneficios e inconvenientes de rediseñar el mercado de la electricidad» o favorecer que los consumidores puedan elegir a sus proveedores y fomentar el autoconsumo.

España ha planteado, entre otras medidas, crear un sistema de compras conjuntas de gas, siguiendo el espíritu del modelo de compra comunitaria de vacunas contra la covid-19. Pero la Comisión ya estudió esa posibilidad en el pasado y sus beneficios no parecían evidentes, por lo que se optó por «un mercado de gas bien interconectado», indican fuentes comunitarias. «Ucrania tiene una gran red de almacenamiento» y Bruselas espera del vecino del este «solidaridad mutua, no sólo de la UE a Ucrania sino también a la inversa», dicen fuentes europeas un día después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, visitara Kiev.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, responsabilizó ayer a Europa de la crisis del gas por su imprevisión a la hora de acumular reservas, pero le tendió la mano al afirmar que su país está dispuesto a aumentar los envíos al Viejo Continente si recibe la solicitud correspondiente.

Bruselas descarta medidas urgentes por la escalada de precios energéticos
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