sábado. 03.12.2022
Una de las manifestaciones de los trabajadores de Sintel.

El proceso judicial sobre la presunta quiebra fraudulenta de Sintel, una antigua filial de Telefónica vendida en 1996 a una compañía de la familia de origen cubano Mas Canosa, ha llegado a su fin, salvo imprevistos de última hora. Y lo hace sin tener que llegar a juicio gracias al pago de una indemnización de 35 millones de euros que la multinacional Mas Tec (propiedad de los herederos de Mas Canosa, ya fallecido, y otros socios) entregarán a mediados de mes en la Audiencia Nacional, para su distribución posterior de forma proporcional entre sus antiguos empleados, incluidos los de León, y también los acreedores de la sociedad que se declaró en suspensión de pagos en 2001, según confirmaron fuentes jurídicas.

El acuerdo, con el que se suspende -en principio de forma definitiva, si no hay incumplimientos- la vista oral que debía iniciarse el próximo día 20, ha sido impulsado por los propios magistrados de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional, que estaba encargada de juzgar a los ocho acusados.

El caso Sintel se cierra sin juicio y con una indemnización
Comentarios