lunes 20/9/21

El cheque Escrivá supone un tercio menos que el actual incentivo

La reforma de las pensiones de José Luis Escrivá ha supuesto un quebradero de cabeza para aquellos que sopesan jubilarse antes de la edad legal, que son aproximadamente un 40% de los nuevos pensionistas. ¿A qué edad podré retirarme ahora? ¿Qué requisitos se exigen? ¿Perderé pensión? Son las dudas que asaltan a decenas de miles de trabajadores y, por eso, han copado durante semanas las portadas de muchos periódicos.

Sin embargo, se le ha dado mucho menos eco a otra de las medidas que se recogen en este primer paquete y que también va dirigida a retrasar la edad efectiva de jubilación: los premios por retirarse más tarde. En realidad, estos incentivos por la demora de la jubilación ya existen desde hace varias décadas y lo que se ha hecho ahora es modificarlos para hacerlos más atractivos e inducir así a un cambio en el comportamiento.

Pero, ¿realmente suponen una mejora? La gran novedad que trae el nuevo esquema de incentivos es que ofrece la posibilidad a los nuevos jubilados de cobrar un cheque de hasta 12.060 euros en el momento del retiro por cada año de retraso, en vez de un porcentaje adicional del 4% sobre su pensión. E incluso les da la opción de combinar ambas fórmulas. Sin embargo, esta cantidad a tanto alzada puede suponer una reducción muy significativa de la pensión que cobrarían si eligen un 4% de por vida. Es más, el recorte por cobrar este cheque puede ser de hasta de una tercera parte, dependiendo de los años cotizados y de la pensión que se cobre, así como de los años que se viva. «Contiene una astucia que lo hace muy conductual: el ser humano descuenta fuertemente las sumas de dinero a percibir en un futuro contingente frente a las sumas de dinero a percibir al instante», explica José Antonio Herce, socio fundador de la consultora LoRIS, quien precisa que «este sesgo del descuento hace que, en general, prefiramos una cantidad menor hoy que una cantidad mayor en el futuro». Por algo el refranero español dice ‘más vale pájaro en mano que ciento volando’.

El cheque Escrivá supone un tercio menos que el actual incentivo