sábado. 03.12.2022

El complejo inicio de año marca la brecha en las previsiones del Gobierno

Los economistas retrasan el despegue hasta la primavera, pero el Ejecutivo cree que los fondos europeos alzarán el PIB desde enero
                      La ministra de Economía, Nadia Calviño, en el Senado. ZIPI ARAGÓN
La ministra de Economía, Nadia Calviño, en el Senado. ZIPI ARAGÓN

A los analistas no les cuadra el cálculo de crecimiento del PIB que ha hecho el Gobierno en su proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023. La casualidad ha querido que la misma semana coincida la presentación de las cuentas públicas del Gobierno con la publicación de las previsiones del organismo económico más importante del país: el Banco de España, a quien además le ha ‘apoyado’ en sus estimaciones BBVA Research, que este jueves presentó sus datos para 2023. No son los únicos: la Autoridad Fiscal (Airef) también prevé un crecimiento en 2023 del 1,5%, seis décimas por debajo que la estimación del Ejecutivo.

Concretamente, el Gobierno ha basado sus cuentas sobre un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2023 del 2,1%, mucho menor que el 4,4% que estiman para este, pero muy por encima de los analistas. El Banco de España, por su parte, calcula que el país avanzará solo un 1,4%, mientras que BBVA Research lo deja en un 1%. Son de 8.000 a 13.000 millones menos de crecimiento, una cantidad nada desdeñable que se puede comparar con la partida destinada en los PGE a Infraestructuras y a Educación juntas.

¿A qué se debe esta diferencia tan grande? Hay varios elementos como la evolución del consumo privado o de las exportaciones que calan en la distinta composición que hacen los organismos del PIB de 2023, pero sobre todo la clave estará en el arranque del año. Fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos reconocen a este periódico que la buena marcha del primer trimestre es fundamental para poder estimar un crecimiento del 2,1% para 2023. Ángel Gavilán, director de Estadística del Banco de España, explicó durante la presentación de su informe que la economía seguirá «ralentizada» hasta la primavera de 2023, y que será ese momento en el que la actividad económica recobre un «vigor creciente».

Bajo este cálculo, la recuperación del nivel de PIB previo a la pandemia se retrasará hasta el primer trimestre de 2024, año en el que la economía avanzará un 2,9% según el supervisor.

Sin embargo, en la eurozona el nivel de PIB ya se situó en el segundo trimestre de esta año casi dos puntos por encima del nivel prepandemia. Pero desde el Ejecutivo explican que la economía seguirá una senda más «cíclica» a partir de ahora y que ya el primer trimestre del año será positivo. Esta tesis la basan en la aportación de los fondos europeos a la economía.

Y es que desde el Gobierno consideran que la buena marcha que está cogiendo ya la ejecución de los planes de transformación sobre la economía española permitirán hacer despegar el PIB. «Una velocidad de crucero», ha valorado ya en más de una ocasión la vicepresidenta económica, Nadia Calviño.

Deuda pública

El profesor de Economía y Finanzas de Esade, Omar Rachedi, explica a este periódico que, aunque hay que tener en cuenta el elevado grado de incertidumbre de la economía el año que viene, las diferencias entre las previsiones es de unos 10.000 millones de euros, lo que significaría incrementar la ratio de deuda pública del 118,3% al 119%. «Esto en una época de tipos de interés al alza podría generar un problema de sostenibilidad», señala el experto, que al mismo tiempo indica que la clave la tendrá el Banco Central Europeo (BCE), que puede incrementar la compra de bonos españoles y así reducir el coste de la deuda.

Pero el Gobierno fía la buena marcha del comienzo del año al Plan de Recuperación, que según las cifras incluidas en el proyecto de PGE, aportará 2,8 puntos al PIB en 2023, lo que supondrán 25.156 millones de euros. La duda está, según los expertos, si todos los recursos que está aportando Bruselas se materializarán en proyectos concretos ejecutados.

Hasta el pasado mes de agosto España había recibido 31.000 millones de euros tras el cumplimiento de 92 objetivos de un total de 416, lo que equivale a casi un 25% del Plan de Recuperación.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó el pasado jueves durante la presentación del proyecto de PGE en el Congreso que la ejecución de los fondos se está efectuando a «buen ritmo» pese a las críticas de algunos organismos como el Banco de España. Según las últimas cifras, a finales de septiembre se habían transferido a las comunidades autónomas 18.920 millones de euros. El escenario con el que trabaja el Gobierno en sus previsiones para 2023 ya contempla que Alemania vivirá una «fuerte ralentización» de su economía el año que viene.

El complejo inicio de año marca la brecha en las previsiones del Gobierno
Comentarios