viernes. 27.01.2023

Las negociaciones entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el consorcio que desarrolla la ampliación de la vía están en una etapa definitoria que puede culminar el próximo 1 de febrero, sin que, al menos de momento, se vislumbre un acuerdo que impida la suspensión temporal de las obras.

La génesis del conflicto son «sobrecostes» superiores a los 1.600 millones de dólares que, afirma el consorcio GUPC, liderado por la española Sacyr y la italiana Impregilo, lo dejaron sin liquidez para continuar el proyecto, uno de los más importantes de ingeniería del mundo.

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no reconoce los supuestos costes extraordinarios por considerarlos injustificados, y exige que un arbitraje internacional previsto en el contrato decida sobre el asunto.

Las negociaciones iniciadas el pasado día 7 probablemente se extiendan hasta mediados de la próxima semana, afirmó el jueves el presidente el Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Roberto Roy, que no quiso ahondar en la materia.

Al mismo tiempo, el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) anunció en un comunicado que un protocolo de negociación acordado por las partes prevé mantener conversaciones en principio hasta el 1 de febrero próximo.

Una eventual suspensión de las obras después de esa fecha es el mayor temor en Panamá, aunque el administrador de la ACP, Jorge Quijano, ha dicho que se intentaría reanudarlas en el menor tiempo posible, incluso en 15 días, para evitar un retraso que impida que el canal ampliado comience a operar después del 2015.

El tercer juego de esclusas, que permitirán el paso de barcos con hasta 12.600 contenedores, el triple de lo actual, debía estar listo en octubre de este año, pero ya antes del actual conflicto el consorcio anunció un retraso de nueve meses, hasta julio de 2015.

La crisis del Canal entra en su etapa final sin que se vislumbre un acuerdo
Comentarios