sábado 27/2/21

Diez respuestas para el embrollo del recibo de la luz, por si vuelve a subir

Tarifa, descuentos, potencia, bono social y hasta el nombre de la compañía son claves para desenmarañar el laberinto eléctrico
Dos trabajadores, en una torre de alta tensión haciendo tareas de mantenimiento. JESÚS F. SALVADORES

Cada vez que la luz se dispara, los ciudadanos rebuscan en sus cajones su última factura para comprobar cuál es el precio que están pagando. No es sencillo interpretar un recibo que está plagado de términos con los que no todas las familias están acostumbradas a tratar. Estas son las cuestiones clave que hay que tener en cuenta para aclarar el panorama energético en un momento de máximo consumo y tras un repunte histórico, récord, de los costes. Los precios van calmándose este fin de semana, pero el consumidor debe estar preparado para afrontar cualquier auge futuro.

1 ¿Por qué sube... o baja? Un mercado ‘marginal’. El precio de la electricidad cambia día a día. Se negocia en un mercado en el que van ‘casando’ los precios de cada central y la demanda. Primero entra la electricidad de las plantas a las que producir les resulta más barato (solar, eólica, hidroeléctrica, nuclear, térmica y ciclos, por ese orden). ¿Y por qué se paga entonces a todas el más caro? Juan Antonio Martínez, analista del grupo ASE, aclara que el precio marginal «obliga a los productores a mejorar su eficiencia para que sus ofertas sean aceptadas». Otro sistema provocaría que «una central ineficiente ofertara a unos precios superiores» y tendría que mejorar o cerrar.

2 Pero... ¿qué tarifa tengocontratada? PVPC o un ‘pack’. Hasta un 60% de los consumidores desconoce qué tipo de tarifa pagan a su eléctrica. Y esa ignorancia se vuelve mayor en etapas de subida de los precios. Existen dos grandes grupos de tarifas energéticas: la regulada (PVPC) y las libres. En este último colectivo se incluyen todo tipo de ofertas, ‘pack’, rebajas, planes de pago, servicios adicionales... Cualquier concepto diferente al ‘PVPC’ será una tarifa libre.

3 Entonces... ¿cuál es la mejor opción? Fijo o variable, como un crédito... No hay tarifas mejores o peores de por sí sino contratos que se adaptan a las necesidades de cada hogar. La regulada resulta más económica que cualquiera de las mejores tarifas libres. Así lo demuestran los datos históricos de facturación, a pesar de subidas como las de este enero. El problema del PVPC es que el precio del kilovatio/hora (kwh) cambia cada hora, con subidas y bajadas. Frente a ellas se encuentran las tarifas libres, estables y totalmente predecibles porque el consumidor sabe a priori cuánta luz pagará al mes. Cada familia debe decidir si opta por asumir un pago fijo, habitualmente algo más elevado, o un coste inferior, pero variable, según sus posibilidades.

4 ¿Afecta la subida a todos los hogares? Directa o parcialmente, sí Que el precio varíe impacta en el recibo de la tarifa regulada (PVPC). Representan el 40% de los consumidores. El otro 60% tienen tarifas libres. Pero cuando las empresas revisen sus ofertas, lo harán previsiblemente al alza.

5 ¿Qué compañía contrato? Decenas de posibilidades. Si opta por la tarifa regulada solo pueden contratarla con alguna de las cinco grandes eléctricas: Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol, Total y CHC a través de sus denominaciones como ‘comercializadoras de referencia’. El precio es el mismo en todas. A la vez, esas mismas compañías, junto a otras decenas de empresas más pequeñas (superan ya las 200) también ofrecen las tarifas libres (con el nombre comercial correspondiente), cada una con sus condiciones.

6 ¿Puedo tener el bono social? Sólo con la PVPC. Los hogares que puedan acogerse al bono social sólo lo pueden hacer si tienen contratada la tarifa regulada. Se trata de un descuento en la parte del consumo eléctrico (no de toda la factura, sino de una tercera parte de lo que se paga) que va del 25% al 40%, dependiendo de los ingresos familiares y de la situación socioeconómica de cada hogar. Hay que renovarlo cada dos años.

7 ¿Puedo bajar la potencia? Entre 4 y 5 Kw Sí. Desde 2018 se permite contratar la potencia en tramos de 0,1 kw, desapareciendo los tramos amplios de potencias anteriores. Para un hogar medio, sería suficiente entre 4 y 5 kilovatios (Kw).

8 ¿Se ahorra con la tarifa nocturna? Sí, sin dudas. Existe la posibilidad de contratar (tanto en PVPC como en las libres) la tarifa de discriminación horaria (así se denomina a la nocturna). En invierno permite pagar un precio de la luz más barato entre las 22.00 y las 12.00 horas. En su factura actual le deben informar cuál sería el importe a pagar en un mes si hubiera tenido contratada la nocturna.

9 ¿Puedo cambiar la parte fija? Es inamovible. Cuántas veces habrá oído hablar de facturas de casas que, aunque estén sin habitar, tienen un gasto mínimo. Es la parte fija del recibo, que abonan todos los consumidores dependiendo de su potencia. En esos conceptos se encuentran las retribuciones que mantiene el sistema, primas a renovables y otros conceptos fijos.

10 Derechos del consumidor Un mercado cambiante. Durante los últimos años se han ido aprobando varias iniciativas para limitar la acción comercializadora de las compañías. No está permitida la visita de comerciales a los hogares con el ‘puerta a puerta’. Esta práctica, para muchos considerada agresiva, pasó a la historia en 2018 tras registrar un elevado número de reclamaciones, en muchos casos personas mayores vulnerables, que se sentían perjudicadas por el producto que contrataban en la puerta de casa, a veces sin tener conocimiento de ello. Por otra parte, está permitido el cambio de compañía, tanto del mercado regulado al libre (y viceversa), así como dentro de las opciones que hay dentro de este último.

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