miércoles. 10.08.2022

El mercado de las divisas ha vivido una semana de intensa volatilidad, que ha dejado para la historia el momento de la caída del euro a mínimos de 20 años contra el dólar y, lo que es más importante, que ha dejado a la moneda única encarada hacia la paridad con su contraparte estadounidense. La libra no lo ha pasado mejor y ha cedido hasta niveles de precio no vistos desde la pandemia frente al «billete verde». En el ánimo de los operadores se ha instalado el temor a una recesión, por la elevada inflación y el deterioro de algunos indicadores económicos, y eso se traduce, a la postre, en un dólar fuerte.

Con los datos económicos de junio, que han sorprendido predominantemente a la baja, «los mercados han cambiado su enfoque hacia el mayor riesgo de una recesión mundial», comenta el estratega Claudio Wewel. «Esperamos que el crecimiento mundial se frene aún más y que el dólar continúe fuerte», añade.

Las divisas bailan al son de la recesión