viernes. 12.08.2022

Las divisiones por Ucrania impiden consenso en la reunión de Finanzas del G20

Estados Unidos exige medidas para paliar la crisis mundial de alimentación y energía

La acuciante crisis de seguridad alimentaria y energética no fue motivo suficiente para que los jefes de Finanzas del G20, reunidos en Bali (Indonesia), consensuaran ayer sábado un comunicado conjunto tras dos días de reuniones marcados por las divisiones por la invasión rusa de Ucrania. «Creo que todos estamos de acuerdo en que esta reunión del G20 ha tenido lugar en circunstancias muy difíciles por la tensión geopolítica», subrayó la ministra de Finanzas indonesia, Sri Mulyani Indrawati, en una rueda de prensa este sábado en la isla de Bali (Indonesia), donde tuvo lugar el encuentro.

Era el modo de la ministra de justificar que, pese al intento de Indonesia de mediar entre Rusia y sus socios y Ucrania y los suyos, no se había logrado un comunicado conjunto que sentara las bases del camino hacia la recuperación, ante la presión inflacionaria que atenaza a los consumidores a lo largo y ancho del planeta. Uno de los grandes escollos en las conversaciones entre los máximos responsables de las finanzas de los 20 principales países industrializados y emergentes fue acordar en qué medida responsabilizar a la invasión rusa de Ucrania de la actual debacle económica. «Algunos países tienen unas opiniones con respecto a esta guerra, y otros tienen opiniones diferentes, pero en la mayoría de los asuntos todos estamos de acuerdo», subrayó Indrawati, especificando que, de los catorce párrafos que resumen las conclusiones del encuentro, solo dos contaron con objeciones, sin dar más detalles.

Las reuniones estuvieron marcadas por las divisiones entre dos bloques: el de EE.UU. y sus aliados, del lado de Ucrania, y el de China y Rusia y los países más neutrales.

La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen la Unión Europea y Australia culparon estos días directamente a Moscú de los «inaceptables» precios, en palabras de la estadounidense. Yellen exigió ayer desde Bali «acciones» a sus homólogos del G20 para abordar la crisis mundial de seguridad alimentaria y energética, y una de sus prioridades era impulsar un mecanismo para imponer un tope al precio del crudo ruso, un asunto que es anatema para Rusia y países como China e India. Pese a ser uno de los objetivos de Yellen, Indrawati aseguró ayer que el pretendido tope no se discutió en las conversaciones multilaterales y que, «si acaso -matizó-, fue objeto de las charlas bilaterales».

La ministra consideró que las reuniones acabaron del «mejor modo posible», dadas las circunstancias, y enumeró los logros alcanzados, ensombrecidos por la falta de consenso acerca del comunicado final.

Las divisiones por Ucrania impiden consenso en la reunión de Finanzas del G20
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