miércoles 19/1/22
Una mujer trabaja en un taller de estructuras metálicas. RODRIGO SURA

Las empresas españolas están mejorando su competitividad frente a las del resto de la Unión Europea (UE) según el último índice ITC publicado ayer por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. En el segundo trimestre del año las empresas han continuado su tendencia al alza iniciada en el primer trimestre de 2019 y el índice de tendencia de competitividad se ha reducido un 0,3% frente a la UE, lo que refleja ganancia en este ámbito. Aún así es la mitad que en el primer trimestre, cuando se redujo un 0,6%.

Desde el ministerio dirigido por Reyes Maroto explican que la ganancia de competitividad se debe al descenso del tipo de cambio, ya que este parámetro se mide en base al IPC.

Pero no todo son buenas noticias, ya que frente a la media de la OCDE el índice creció un 1,1%, lo que indica pérdida de competitividad en el segundo trimestre del año frente a la media de las empresas de países de la OCDE. Desde el Ministerio de Industria explican que esto se debió sobre todo a que la evolución de los precios en España, más moderada que en la media de la OCDE en lo que va de año, sólo pudo compensar parcialmente la apreciación del euro respecto a otras monedas, lo que encarece nuestros productos.

La competividad de los países depende en gran parte de su producción industrial, que parece haber tocado techo tras la pandemia en el conjunto de la eurozona. Este índice cayó un 0,3% en junio respecto a mayo, cuando ya había caído un 1,1%. Los datos publicados por Eurostat indican que en comparación con 2020 la producción industrial aumentó un 9,7%, pero hay que tener en cuenta que en junio todavía la mayoría de los países del euro estaban en un momento de pleno confinamiento de la población y restricciones a la movilidad por la primera ola de la pandemia.

En el caso de España, la producción de las fábricas experimentó un repunte del 0,1% en el mes de junio, después de haber retrocedido un 0,9% en mayo, por lo que se sitúa como uno de los pocos países con tasa positiva en el sexto mes del año. Además, en comparación con junio de 2020, la tasa aumentó un positivo 11,3%.

Entre los países de los que se dispone de datos donde se produjo mayores disminuciones en la producción industrial están Irlanda (-4,4%), Portugal (-2,6%) y Dinamarca (-2,3%), mientras que los mayores incrementos se observaron en Malta (5,2%), Países Bajos (3,3%) y Estonia (3,2%).

En el conjunto de la eurozona la producción que más cayó fue la de bienes de capital (-1,5%) y la de energía (-0,6%), mientras que subió la producción de bienes de consumo duradero (0,1%), bienes intermedios (0,1%) y la de bienes no duraderos (1,6%).

Y si se analiza la situación en términos interanuales, es decir, este mes de junio sobre lo ocurrido en el mismo periodo del año pasado, en la zona euro la producción de bienes de consumo duraderos aumentó un 16,1%, la de bienes intermedios en un 15,7%, la de bienes de consumo no duradero en un 9,8%, la de bienes de capital en un 6,3% y la de energía en un 2,9%.

La economía española mejora su competitividad frente a la UE