jueves 22.08.2019

Las empresas aceleran sus planes de defensa ante un ‘brexit’ duro

El Gobierno admite que el problema está entre las pymes expuestas a una salida brusca.
Las empresas aceleran sus planes de defensa ante un ‘brexit’ duro

JOSÉ M. CAMARERO | MADRID

La economía española se juega mucho más en aquel territorio de lo que los británicos pueden perder si la separación no es acordada. Reino Unido es el tercer mercado para las exportaciones de bienes y servicios después de Francia y Alemania, según los últimos datos completos, correspondientes a 2017.

El principal riesgo al que se enfrentan las compañías con presencia en Reino Unido es un ‘brexit’ sin acuerdo. Los grandes negocios ya tienen preparados sus planes de contingencias para evitar un mal mayor en el peor de los casos. Han sido muchos años de enormes inversiones las realizadas en ese país y ahora no pueden arriesgarse a perder parte de lo conseguido por esta situación. Sin embargo, no les ocurre lo mismo a las pymes con actividad en Reino Unido. El presidente del Círculo de Empresarios, John de Zulueta, revelaba que estas firmas «no están preparadas» para un ‘brexit’ duro. «Los ingleses sí que lo están —apuntaba—, pero nosotros no». Él mismo reconocía que la mayor parte de las empresas han pensado que la salida iba a ser ordenada. Y no han actuado en consecuencia.

La mayor incertidumbre que tiene ahora mismo el Gobierno pasa por la posibilidad de que la separación sea traumática. Si no lo fuera, en el Ejecutivo confían que los diferentes tratados bilaterales que ya tiene firmados España con Reino Unido en todo tipo de materias, servirían para amortiguar cualquier incertidumbre, apuntan fuentes de Moncloa. Pero sin acuerdo entre las partes, los efectos discurrirían por unos caminos completamente desconocidos.

A nivel bilateral, los principales acuerdos se centran en materias como fiscalidad, justicia, sanidad o Seguridad Social. En el campo tributario, se firmó en 2013 un texto para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de Impuestos sobre la Renta y sobre el Patrimonio, que derogaba al firmado el 21 de octubre de 1975. Ese texto resuelve el tratamiento de los residentes no domiciliados en Reino Unido y supone una reducción de la tributación en fuente, estableciendo la tributación exclusiva en residencia para los dividendos derivados de participaciones mayoritarias, así como para intereses y cánones. Además, incluye una cláusula de arbitraje para resolver conflictos que se puedan derivar por la aplicación de todos esos tratados.

La ministra de Industria, Reyes Maroto, ya ha apuntado la posibilidad de autorizar un ‘cheque-brexit’ de ayuda a las firmas que lo necesiten. Además, la semana pasada el Consejo de Ministros aprobó el Informe sobre la planificación de contingencia para la salida del Reino Unido de la UE sin acuerdo. Se trata de un plan que contiene medidas legislativas, logísticas y de comunicación para afrontar el peor de los escenarios posibles. Pero, además, esta semana Maroto anunció que el Gobierno aprobará un Real Decreto en febrero con nuevas medidas para minimizar los posibles efectos en los sectores del turismo y de la empresa.

Entre los puntos clave que la Unión Europea recomienda a los empresarios tener en cuenta para prepararse se encuentran los relacionados con la responsabilidad de las pymes en el caso de que reciban productos de Reino Unido para determinar las responsabilidades de acuerdo con lo que dicte el derecho comunitario; la tramitación de certificados, licencias o autorizaciones expedidas en aquel país para obtener otras nuevas; el conocimiento de cómo le afectará la nueva norma de aduanas, así como lo relacionado con el Impuesto de Valor Añadido (IVA), de carácter armonizado en la UE, o los Impuestos Especiales; atender a las normas de origen, teniendo en cuenta que Reino Unido ya no será un país miembro de la UE; la prohibición de comerciar con determinadas mercancías fuera del ámbito comunitario; o el tratamiento de datos personales.

Las empresas aceleran sus planes de defensa ante un ‘brexit’ duro