martes 20/10/20

Los Erte por fuerza mayor se limitan al turismo y las empresas vinculadas

El Ejecutivo crea otro destinado a los negocios comerciales y de hostelería con rebrotes
Sánchez con Cristina Narbona y Adriana Lastra, ayer. EVA ERCOLANESE

Después de casi un mes de intensas y complejas negociaciones, el Gobierno aprobará este martes la nueva prórroga de los erte hasta el 31 de enero con o sin acuerdo de los agentes sociales. El respaldo de los sindicatos se da prácticamente por seguro. Aunque este martes por la mañana lo decidirán de forma oficial, las negociaciones de las últimas «concreciones» continuaron la pasada noche. Sin embargo, la Ceoe se resiste y no apoyará la última propuesta del Ejecutivo salvo que éste haga algún cambio de última hora, según manifestaron fuentes de la patronal, que han convocado un comité ejecutivo a las 8.30 de la mañana, apenas 45 minutos antes de que comience el Consejo de Ministros.

El gran escollo está en la sectorialización de estas ayudas, ya que los erte por fuerza mayor se limitarán al turismo y empresas vinculadas. El Ejecutivo ha creado un erte destinado a los negocios comerciales y de hostelería que sufren restricciones parciales por rebrotes. Otra concesión para atraer el apoyo de la Ceoe es una mejora en las rebajas en las cotizaciones.

La prórroga durará hasta el 31 de enero, aunque no se descarta que haya otra después. El Gobierno en este caso pone ya límites para focalizar estas ayudas a los sectores más afectados pero distingue ahora entre tres tipos de erte. Los de fuerza mayor estarán destinados a aquellas empresas de unos sectores concretos, que -a falta de conocer el listado definitivo- serán básicamente aquellos relacionados con el turismo y el ocio. La patronal se niega a esta sectorialización que deja fuera a dos sectores tan castigados como el comercio y la hostelería. Además, pueden beneficiarse aquellas empresas dependientes de esos sectores, que formen parte de su cadena de valor, aunque para ello tendrán que demostrar su vinculación a estas actividades y una caída de facturación «importante», probablemente superior al 50%. En segundo lugar, se prorrogan también los denominados ‘erte por rebrote’, dirigidos a aquellas compañías que tengan que cerrar por restricciones administrativas, y se crea una figura similar, los erte de limitación, para las empresas que tengan algún tipo de restricción para frenar la pandemia, como limitaciones de aforo o de horario. De esta forma, los comercios o negocios de hostelería situados en una zona confinada podrán solicitar estas nuevas ayudas.

El nuevo decreto mantiene la obligación por parte de las empresas acogidas a un erte de mantener el empleo durante los seis meses posteriores a la reanudación de su actividad, pero el plazo comienza a contar en el momento en que reincorporen a algún trabajador, aunque sea solo uno y parcialmente.

La nómina se mantendrá intacta y cobrarán el 70% de la base reguladora. No se consumirá paro.

Los Erte por fuerza mayor se limitan al turismo y las empresas vinculadas