sábado 21/5/22

España y Portugal presentaron a la Comisión Europea su propuesta conjunta para bajar el precio del gas. El plan ibérico para reducir el impacto de esta energía en la tarifa de la luz deberá contar con el visto bueno de Bruselas y la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, se mostró optimista sobre el resultado de dicha negociación. «Soy positiva. Puede haber cambios y sugerencias en relación a las grandes líneas de lo que hemos compartido», aseguró.

Y es que parece difícil que Bruselas acepte la propuesta de rebajar el precio del gas a 30 euros el MWH que anunció el jueves Ribera, un límite de precios que podría levantar críticas entre algunos países de la UE. Tal y como apuntó ayer la vicepresidenta primera Nadia Calviño, el límite marcado por España y Portugal es «un mínimo. Un punto de partida» en las negociaciones y asumió que el Ejecutivo comunitario lo rechazará. La presión del alto precio de la energía sobre la economía nacional urge a agilizar el procedimiento. Ribera confía en recibir una respuesta de la Comisión Europea en un plazo de tres o cuatro semanas. Después la norma tendrá que recibir luz verde del Consejo de Ministros.

El Consejo Europeo aceptó la semana pasada la ‘excepción ibérica’, que permitirá a España y Portugal poner freno al precio del gas que se usa para generar electricidad. La idea es que la rebaja de esa energía se traslade después a la factura final de empresas y consumidores. Según han confirmado esta semana fuentes de la delegación española, la diferencia de precio se repartirá entre toda la demanda del sistema mayorista, lo que supondrá -al final- un ahorro. El equipo de Competencia de la Comisión Europea estudia ya la propuesta.

España asume que Bruselas no aceptará su propuesta sobre el gas
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