miércoles. 10.08.2022

España espera una situación de «máxima tensión» con el gas ruso

La mayor gasista alemana solicita el rescate al Estado germano tras los recortes de Putin
                      Teresa Ribera en su visita a la regasificadora del puerto de El Musel, en Asturias. PACO PAREDES
Teresa Ribera en su visita a la regasificadora del puerto de El Musel, en Asturias. PACO PAREDES

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, advirtió ayer de que no descarta que en las próximas semanas se produzca una «situación de máxima tensión» en los mercados de gas debido al cierre del gasoducto Nord Stream 1, por el que fluye esta materia prima desde Rusia hacia Alemania.

El próximo lunes 11 de julio comenzarán las labores de mantenimiento habituales en esta infraestructura, que, en principio, debería permanecer cerrada tan sólo durante unos diez días debido a estas tareas. Sin embargo, desde Alemania auguran que estos trabajos puedan convertirse en el prolegómeno de un corte definitivo del suministro de gas ruso hacia el país germano.

«No es algo que debamos descartar al 100%, porque puede producirse una situación de máxima tensión, no ya en otoño, sino en las próximas semanas», dijo la ministra. Preguntada acerca del impacto que tendría que finalmente se produjese ese corte definitivo del suministro, la titular de Transición Ecológica hizo hincapié en que seguramente se incrementarían los precios, por lo que volvió a defender la posibilidad de que la UE realice compras conjuntas de esta materia prima.

Ribera recordó la capacidad de regasificación de España (cuenta con alrededor del 25% de las plantas de este tipo en Europa) y recalcó la posibilidad de tener que ayudar a otros países de la UE en caso de que lleguen a necesitar gas debido a un corte del suministro ruso. La ministra también opinó sobre la decisión del Estado francés de hacerse con el 100% de la principal eléctrica nacional, EDF, y ha argumentado que hay que entender la decisión del presidente galo, Emmanuel Macron, en el contexto de la situación energética del país.

Ayer mismo, la compañía de gas alemana Uniper, filial de la finlandesa Fortum, solicitó el rescate al Estado alemán después de que Rusia redujera el suministro de gas. Uniper informó de que el Estado alemán se hará con una participación importante en la compañía de gas.

Con las medidas de apoyo público Uniper podrá parar las pérdidas que sufre en estos momentos y asegurar sus necesidades de liquidez. Fortum también negocia con el Estado alemán sobre el futuro de Uniper debido a los efectos negativos del recorte del suministro de gas a Uniper.

La compañía finlandesa propone una reestructuración en Uniper con el objetivo de crear una compañía que garantice el suministro de gas y que sea propiedad del Estado alemán.

Uniper recibe desde mediados de junio menos de la mitad del suministro de gas acordado por contrato con Gazprom. Fortum garantizó a Uniper un crédito de 8.000 millones de euros, que la compañía ha utilizado en parte para poder realizar sus pagos.

El Kremlin rechazó ayer cualquier insinuación sobre el uso por parte de Rusia del petróleo y el gas como un arma de presión política, en referencia a la detención del gasoducto Nord Stream por problemas técnicos.

«Rechazamos totalmente cualquier insinuación o declaración directa de que la parte rusa utiliza el gas o el petróleo en calidad de arma de presión política. Eso no es así», declaró en una rueda de prensa el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

Según el representante del Kremlin, «Rusia cumple consecuentemente todos sus compromisos, y tiene la capacidad de garantizar la seguridad energética de Europa».

España espera una situación de «máxima tensión» con el gas ruso
Comentarios