martes. 04.10.2022

España se queda sin tiempo para desbloquear la reforma laboral

Gobierno, empresarios y sindicatos acuerdan reunirse diariamente la próxima semana
                      Nadia Calviño conversa con periodistas tras el Consejo de Ministros Extraordinario de ayer. MARISCAL
Nadia Calviño conversa con periodistas tras el Consejo de Ministros Extraordinario de ayer. MARISCAL

Sigue sin haber fumata blanca en torno a la reforma laboral que el Gobierno, los empresarios y los sindicatos llevan negociando desde hace meses. Pero el calendario apremia, con el compromiso ante Bruselas de alcanzar un acuerdo antes de fin de mes. Apenas quedan 15 días de 2021. Y sin un texto de consenso encima de la mesa, a partir de ahora los agentes sociales van a mantener reuniones todos los días para acelerar las conversaciones y el intercambio de documentos del que tiene que salir el nuevo Estatuto de los Trabajadores que cambie parte de la reforma laboral de 2013.

El nuevo calendario de trabajo supone un paso hacia adelante, después de que en las últimas semanas se aceleraran todos los procesos. Hasta ahora, había previstas dos reuniones cada semana. Aunque la pasada llegaron a celebrarse tres. El encuentro de ayer terminó sin grandes novedades, apuntan fuentes de la negociación. Pero «se ha avanzado bastante», matizan esas mismas fuentes.

A medida que se intensifican los contactos, el hermetismo es cada vez mayor entre sindicatos, patronal y los ministerios de Trabajo, Economía o Seguridad Social. El lunes será la nueva reunión. Y así será todos los días de forma sucesiva.

Fuentes de la negociación indican que este nuevo calendario implica que la intención es cerrar el acuerdo «lo antes posible». Es decir, que hay más posibilidades de pacto que de ruptura de las negociaciones. Por ahora.

Aunque las discrepancias eran abismales hace unas semanas, las posiciones y líneas rojas de empresas y sindicatos, así como las propuestas del Ejecutivo, se han ido suavizando con el objetivo de lograr un acuerdo entre las tres partes. Sin que ninguno de ellos quede fuera.

El tratamiento de la temporalidad marcó la reunión de ayer. Es el principal escollo, entre todas las cuestiones, que más fricciones provoca entre las partes para alcanzar un consenso.

El Ejecutivo ha puesto sobre la mesa una nueva propuesta para modificar el artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores, el que define el uso de los contratos temporales, y que tanto quebradero de cabeza provoca en esta negociación. Lo ha hecho, además, después de que la patronal presentara la semana pasada su propia reforma laboral con aspiraciones que podían romper el acuerdo para que todas las firmas estuvieran finalmente estampadas en el texto.

En el último documento del Ejecutivo, según apuntan fuentes de la negociación, se suaviza la idea inicial de aplicar un límite máximo de temporales por empresa: primero se abogó por un 15% de las plantillas y después se rebajó esa exigencia dependiendo del tamaño de cada negocio o sector.

La idea del Ministerio de Trabajo es el de definir las causas de la contratación eventual en función de las circunstancias de la producción de una empresa, que pueda verse obligada a realizar incorporaciones puntuales. Por ejemplo, en campañas como la de la Navidad.

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