miércoles 18/5/22
                      Luis de Guindos junto a Christine Lagarde. THOMAS JOHONES
Luis de Guindos junto a Christine Lagarde. THOMAS JOHONES

Adiós a la etapa de dinero barato que venía marcando la economía desde hace prácticamente ocho años. Después de varios conatos, el euríbor se ha instalado en positivo en la que es la mayor referencia desde el año 2015: este viernes se disparó hasta el 0,084%. La cifra aún es mínima, muy próxima al 0%, pero implica un avance de 0,06 puntos más que el jueves y un nuevo máximo diario desde hace más de seis años. De hecho, el diferencial actual del euríbor frente al mínimo histórico que marcó hace apenas cuatro meses, el pasado mes de diciembre, ha supuesto un cambio de tendencia. De cerrar en aquel momento en el -0,51% a aproximarse ahora a la media del 0% en abril, a falta de una semana para que concluya este mes.

Este movimiento refleja, o más bien anticipa, las advertencias lanzadas por varios miembros del Banco Central Europeo (BCE) en las últimas semanas. El último en hacerlo fue este mismo jueves su vicepresidente, Luis de Guindos, quien abogó por que, si fuera necesario, la política monetaria restrictiva inicie su andadura mejor más pronto que tarde. «Teóricamente todo es posible», respondía el exministro de Economía al ser preguntado por la posibilidad de que el BCE acometa su primera subida de los tipos de interés en julio. «Desde la perspectiva de hoy, julio es posible y más tarde también es posible», insistía.

Sin embargo, la presidenta de la institución, Christine Lagarde, ha solicitado a los miembros del Consejo de Gobierno que se guarden de expresar a los medios sus opiniones sobre política monetaria al menos unos días después de cada reunión, según varias fuentes. Las posturas de los distintos miembros del Banco Central Europeo difieren de la decisión adoptada en la cita del pasado 14 de abril, cuando la institución decidió acelerar al final del tercer trimestre el final de las compras netas de deuda pero sin precisar cuándo llegaría el alza de tipos de interés. Lagarde afirmó que podría ser «una semana o meses después», dependiendo de los indicadores económicos y del impacto que la guerra de Ucrania tenga en la zona euro.

La consecuencia directa de esta nueva política monetaria que está por venir tendrá su impacto en las hipotecas. O mejor dicho, en las cuotas de esos créditos que pagarán los ciudadanos. Los últimos datos disponibles en las estadísticas de la Asociación Hipotecaria Española (AHE) indican que el saldo vivo (conjunto de hipotecas en vigor) de préstamos ligados al euríbor asciende a aproximadamente unos 455.500 millones de euros. Recibos más costosos De esta forma, con un alza del índice como el actual, que ha subido aproximadamente medio punto porcentual en el último año, puede suponer un incremento de las cuotas hipotecarias que se situaría entre los 170 y los 350 euros al año. Es decir, entre 14 y 29 euros al mes.

El euríbor se consolida en positivo y anticipa subidas de las hipotecas
Comentarios