viernes 28.02.2020

El Gobierno sitúa la ‘comida basura’ en su punto de mira y revisará su fiscalidad

El nuevo Gobierno de coalición conformado por PSOE y Podemos ha colocado la llamada ‘comida basura’ en su punto de mira, según se desprende del acuerdo estratégico alcanzado por ambas formaciones, que incluso apunta a la adopción de medidas de tipo fiscal para gravar los alimentos menos saludables. La medida ya figuraba en el programa electoral de la formación morada de cara a los comicios de noviembre, mientras que no se hacía ninguna mención específica sobre esta cuestión en el partido liderado por Pedro Sánchez.

En el documento que recoge las líneas estratégicas del acuerdo PSOE-Podemos se habla directamente -en el apartado dedicado a los derechos de los consumidores, área que dependerá del Ministerio encabezado por Alberto Garzón- de «revisar la fiscalidad de los alimentos ultraprocesados o ricos en grasas y azúcares», lo que abre la posibilidad de subir el Iva Precisamente, pedir al Gobierno un aumento de este gravamen del 10 al 21 % para los «alimentos insanos» fue objeto de debate en el Parlamento de Cataluña el pasado mes de octubre a instancias de En Comú Podem y la misma medida también ha sido reclamada en varias ocasiones por ONG como Justicia Alimentaria.

El texto del acuerdo cita textualmente como objetivo «reducir el impacto de la comida basura», fijando «obligaciones claras» en un etiquetado que también incluirá el llamado «semáforo nutricional» para reflejar de forma clara el perfil nutricional del producto. La implantación de este tipo de información en la etiqueta, que otorga colores y letras a los alimentos dentro de una misma categoría -verde para los más saludables frente al rojo para los menos recomendados-, está en fase de estudio por parte del Ministerio de Sanidad desde hace más de un año.

El documento programático, sin embargo, no especifica a qué se refiere exactamente cuando habla de «comida basura» por lo que no se conoce el alcance de la medida.

Representantes del sector alimentario admiten que la propuesta ha levantado ya suspicacias.

El Gobierno sitúa la ‘comida basura’ en su punto de mira y revisará su fiscalidad