domingo. 03.07.2022

Instalarse en España se convierte en una tarea ardua y complicada para los británicos tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, efectiva desde el 31 de diciembre, ya que con ella han visto desaparecer la mayoría de sus privilegios como ciudadanos comunitarios, como recibir atención sanitaria pública, venir sin contar con una oferta de trabajo o mudarse sin acreditar recursos económicos para mantenerse.

Esta es una cuestión en la que coinciden expertos en Extranjería y asociaciones de británicos como «Brexpats in Spain», que aglutina a más de 20.000 ciudadanos del Reino Unido que viven en suelo español y que lleva «luchando» para evitar la materialización del Brexit los últimos cuatro años.

A pesar de que ya es un hecho, hay quienes aún no han asimilado la situación, comenta a Efe el abogado de Marbella y especialista en Extranjería Ricardo Bocanegra, y muchos se muestran contrariados ante los trámites que ahora se ven obligados a hacer. Acostumbrados a ser ciudadanos de la Unión Europea, han comenzado a sentirse «extranjeros en nuestro país», apunta el letrado marbellí, quien considera que el problema real no es para los que ya están aquí, sino para los que quieran venir a partir de ahora. Desde el 1 de enero, los británicos que estén pensando en instalarse en España deberán atenerse a lo establecido en el Régimen General de Extranjería, cuyas condiciones son «muy estrictas», señala Bocanegra, y se les exigirá lo mismo que a cualquier otro ciudadano no comunitario.

Eso significa que habrán de acreditar, entre otras cuestiones, que disponen de alojamiento donde quedarse, recursos económicos para mantenerse si no trabajan y seguro médico que les brinde una cobertura sanitaria equivalente a la proporcionada por la propia Seguridad Social.

Su recién adquirido estatus también afecta a cuestiones cotidianas como la conducción de vehículos.

Esta nueva situación - tampoco favorece a los jubilados británicos que deseen retirarse en España. Los mayores cuentan con su pensión y muchos tienen también algunos ahorros. Sin embargo, ahora han de adaptarse a esta nueva condición y atender a los estrictos requisitos que establece la ley española, algunos muy difíciles de asumir, insiste, como contratar un seguro médico con unas coberturas que les resulta «casi imposible» pagar.

Instalarse en España es ahora «misión imposible» para los británicos
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