sábado 07.12.2019

Las marcas blancas se estancan tras su gran auge durante la crisis

La recuperación económica y los fabricantes vuelven a cambiar los hábitos de consumo.
Las marcas blancas se estancan tras su gran auge durante la crisis

lucía palacios | madrid

Fabricantes y distribuidores están en pie de guerra. Desde que en los 90 las denominadas marcas blancas iniciaron en España una etapa de expansión sin precedentes, comenzó una lucha por el poder en el sector del gran consumo. El crecimiento fue bestial: entre 2007 y 2013 fue el país, junto con Polonia, que más incrementó la marca de distribuidor (MD): pasó del 32,5% al 42,7% de cuota de valor, según datos de la consultora IRI.

La ‘culpa’ hay que echársela a la crisis. La recesión hizo que muchos españoles tuvieran que cambiar sus hábitos de compra y, para ahorrar, comenzaron a probar productos más baratos. Con la recuperación ha llegado el estancamiento, consecuencia también de la nueva política de los fabricantes, que, para sobrevivir, han contraatacado con promociones y descuentos.

Reino Unido continúa siendo el país con mayor cuota de MD, que se sitúa en el 51,8% en 2015, 0,4 puntos más que respecto a 2014. España está diez puntos por debajo (41,3%), con una caída este año del 0,4%. Aun así, se trata de una cifra nada desdeñable si se compara con el 17,2% de Italia o el 13,9% de Australia, y más de 3 puntos superior a la media europea (38%).

Efectivamente, tras haber tocado techo en 2013, los distribuidores llevan dos años con caídas, aunque bien es verdad que muy livianas (1,4 puntos porcentuales). La contrapartida viene de la mano de las marcas de fabricante (MF), que tuvieron en 2015 una mejor evolución. El comprador ahora es más marquista y está dispuesto a desembolsar algo más de dinero.

También es verdad que los fabricantes han ido ajustando mucho los precios y, por el contrario, los distribuidores los han incrementado una vez que ya han fidelizado a sus clientes. «Cuando se estrecha ese margen, el consumidor ve menos ventajas», razona.

Y es que, a pesar del impacto de la crisis, el peso de las MF sobre el valor total del mercado de gran consumo se mantuvo en 2014 en torno al 60%. Cierto es que todavía está 7 puntos por debajo de los 67,2% de ventas del año 2008, pero sí se observa un claro cambio de tendencia a partir de 2012, cuando vuelve a crecer. Así, entre 2008 y 2014, el impacto de las MF sobre el PIB ha pasado del 6,7% al 7,4%. Y se debe básicamente al incremento de las exportaciones, principalmente en alimentación y bebidas, aunque también en droguería y perfumería.

Las marcas blancas se estancan tras su gran auge durante la crisis