miércoles 25/5/22

La gran paradoja del mercado español es que hay puestos que se quedan sin cubrir, nada más y nada menos que más de 109.000, al mismo tiempo que 3,1 millones de personas están en el paro y buscando trabajo. Y no, no se trata sólo de perfiles tecnológicos, como pudiera pensarse, sino también de empleos tradicionales en la construcción, el sector servicios, el campo...

Hablamos, sí, de expertos en tecnologías y análisis de datos o sanitarios (más demandados incluso a raíz de la pandemia), pero también de torneros, fresadores, encofradores, carpinteros, capataces, operadores de grúa, montadores, transportistas, camareros... La falta de trabajadores, que ya no puede cubrirse ni con la mano de obra extranjera, se está extendiendo cada vez más en muchos sectores y lugares de España, lo que está generando graves problemas a las empresas españolas, principalmente a las pequeñas y medianas: un 70% de estas 109.000 vacantes se encuentran en compañías de menos de 200 trabajadores.

Este es el SOS que ayer lanzó Cepyme al Gobierno durante la presentación de un informe elaborado junto a Randstad: el grave problema de déficit de talento que existe en España y que será aún mayor en el futuro, según aseguró durante la presentación el presidente de Randstad, Jesús Echevarría.

Por ello, el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, pidió al Ejecutivo «tomarse en serio esta cuestión», porque —advirtió— esto no es un problema solo para la empresa, sino también para el sistema económico y social del país. Así, cargó contra la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por haber frivolizado este asunto cuando dijo que si las empresas no encuentran trabajadores, lo que tienen que hacer es subirles el sueldo, ya que -a su juicio- el «problema es muchísimo más grave, y no es un sector único el que está afectado ni un segmento único: son diversos y diferentes sectores y umbrales económicos».

Cuerva achacó como una de las principales causas de este déficit de trabajadores el bajo nivel de formación, ya que la mitad de los más de 3,1 millones de parados no cuentan con formación alguna, ni siquiera estudios de Secundaria, ni tienen cualificaciones relacionadas con las tecnologías y la comunicación. «Advertimos un claro ejemplo de desacoplamiento de política formativa con las necesidades de la empresa», señaló el también vicepresidente de CEOE, que se lamentó de que «vamos tarde en las políticas de formación con las necesidades que tiene la empresa».

La escasa movilidad geográfica, el envejecimiento de la generación del ‘baby boom’, la excesiva burocracia que hay que afrontar para buscar trabajadores o las deficiencias en el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura son otras de las causas que enumeró el líder de Cepyme para lograr los profesionales que las compañías demandan. «Estamos demasiado arraigados a nuestro entorno, a nuestra zona de confort», apuntó Cuerva, quien alertó de que este déficit provoca cierres de empresas que van bien pero no encuentran relevo en puestos de trabajo claves, con lo que, «si no se afronta este problema, se perderá buena parte del tejido productivo, sobre todo en las zonas despobladas, y descenderá la productividad».

Más de 100.000 empleos sin cubrir en el país con paro récord de tres millones
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