martes 26/1/21

Más de 50.000 empleados, pendientes ahora de su futuro

El anuncio de integración entre CaixaBank y Bankia ha sorprendido a las plantillas de ambas entidades, muchos de cuyos trabajadores se despertaron ayer con la noticia de la fusión, anunciada oficialmente a medianoche del jueves a la CNMV.

El tamaño de los protagonistas no es una cuestión baladí porque generarían el primer banco de España por volumen de negocio, activos, clientes y, también, empleados. Y como en toda operación de este tipo, las plantillas comienzan a temer que los efectos lleguen en forma de recortes de personal y oficinas.

Hasta el pasado 30 de junio, entre CaixaBank y Bankia aunaban un colectivo laboral de 51.536 trabajadores. De ellos, 35.589 corresponden a CaixaBank y los otros 15.947, a Bankia. En el primer caso, están incluidos los de la participada portuguesa BPI. Por ponerlo en perspectiva, el conjunto de las entidades bancarias españolas tienen 176.838 trabajadores, según los datos actualizados del Banco de España. Es decir, entre ambas representarían un 29% del total. El solapamiento de las sucursales -en áreas como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y parte de Andalucía es muy notorio- será el factor que determine los cierres y las salidas. Y si estas serán, o no, traumáticas.

Los sindicatos específicos de CaixaBank también se han mostrado este viernes «preocupados» por la eventual destrucción de empleo que pueda causar una fusión entre esta entidad y Bankia, y por ello piden que la posible integración tenga el «mínimo» impacto posible en términos de empleo y salidas voluntarias. Esto es, prejubilaciones, bajas opcionales retribuidas y despidos que eviten un drama familiar.

SALIDAS VOLUNTARIAS

Los secretarios generales de CC OO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Alvarez, también han coincidido en solicitar «medidas no traumáticas» para las plantillas. Sordo ha indicado que se trata de una operación «con una lógica empresarial bastante acusada y que, si se confirma, tiene un alcance estratégico importante para el país porque estamos hablando de una entidad financiera con importantes participaciones en otras empresas de energía, de comunicación y de infraestructuras».»Vamos a velar porque los criterios laborales que se puedan dar, porque siempre que hay una fusión esto tiene algún tipo de efecto en las relaciones laborales y en el número de las plantillas, que en todo caso las medidas no sean traumáticas», añadió el líder sindical.

El secretario general de UGT, Pepe Alvarez, se ha mostrado convencido de que en un proceso de fusión de «dos entidades tan importantes y con tantas sucursales como Caixabank y Bankia, sin lugar a dudas y más allá de otras connotaciones, va a haber recorte de plantillas», por lo que ha expresado su «preocupación» y ha trasladado a las dos entidades «la necesidad de mantener el empleo».

Tanto CaixaBank como Bankia han materializado salidas de trabajadores en los últimos años en forma de Ere (Expedientes de Regulación de Empleo) pactados. El último Ere de Bankia, de 2018, afectó a unos 2.000 empleados y se hizo tras la integración con BMN. El expediente de CaixaBank afectó a otros dos millares de trabajadores en 2019.

Más de 50.000 empleados, pendientes ahora de su futuro
Comentarios