domingo 20/9/20

Los nuevos jubilados son muchos menos pero con pensiones más generosas

En 2019 se registró la mayor caída de las altas en esta prestación de los últimos 13 años, un 7,5% menos
Una manifestación convocada en febrero por el movimiento de pensionistas de Vizcaya.
Una manifestación convocada en febrero por el movimiento de pensionistas de Vizcaya.

Pese al indudable envejecimiento que sufre la población española, resulta llamativo e incluso un tanto paradójico que en 2019 hubo menos nuevos jubilados que ejercicios anteriores; eso sí, con prestaciones más generosas. Así, entre enero y diciembre del pasado año se dieron de alta 303.394 nuevos pensionistas, lo que supone casi 25.000 menos que en 2018, cuando entraron en el sistema más de 328.000 personas. Esta caída superior al 7,5% es la mayor de los últimos trece años.

Y consecuencia de ello es la moderación que ha habido del crecimiento interanual del número de pensiones de jubilación, que en diciembre registró la tasa más baja de la última década (a excepción de la de 2015): 1,58%. Aún así, se ha logrado superar ya en el mes de febrero los 6,1 millones de jubilados, lo que supone de lejos el grupo más numeroso del colectivo.

Es por esto que este descenso de los nuevos retiros está frenando también el ritmo de incremento del número total de prestaciones, tal y como destacó el ministerio en su último informe del año sobre las pensiones. Es más, en el último mes del año apenas tuvo un alza de poco más del 1%, 1,08%, más de medio punto por debajo del que se registraba en 2009. E incluso se redujo hasta el 1,01% en febrero, un incremento tan bajo que no se había dado nunca a lo largo de esta década, exceptuando de nuevo el ejercicio 2015. En la actualidad, la Seguridad Social abona 9,8 millones de pensiones contributivas, de las cuales un 62% son de jubilación.

Una de las razones que argumenta el ministerio es que este menor crecimiento de pensionistas se debe en parte a una de las medidas que el Gobierno aprobó el pasado 8 de marzo en uno de los famosos y polémicos ‘viernes sociales’: la recuperación del subsidio para mayores de 52 años y el hecho de que sus beneficiarios ya no están obligados a jubilarse en el momento en que cumplen la edad de jubilación anticipada. Por ello, y puesto que estos parados de larga duración desde los 52 años (Rajoy lo retrasó a los 55) cobran esta ayuda de 430 euros al mes hasta que accedan a la jubilación y es el Estado quien cotiza por ellos, muchos han optado por seguir cobrando esta prestación y postergar la jubilación, puesto que el retiro antes de la edad legal conlleva unas penalizaciones que en ocasiones supone un fuerte recorte.

Además, esta fuerte caída del 7,5% de los nuevos jubilados también es consecuencia de que 2018 fue el año con más jubilaciones de la historia: más de 328.000. ¿Por qué? Una explicación a este máximo histórico puede estar en que el Gobierno no decidió hasta el último día posible -hasta el 28 de diciembre- si prorrogaba la conocida como ‘cláusula de salvaguarda’, que permite a los parados de larga duración expulsados del mercado laboral por la crisis, antes de abril de 2013, acceder a la jubilación con las condiciones anteriores a la reforma de 2011, que es más ventajosa para ellos. Y lo mismo sucedió el pasado año, cuando finalmente aprobó una nueva prórroga.

Porque pese al objetivo de conseguir retrasar la edad efectiva de jubilación, a día de hoy cuatro de cada diez nuevos jubilados se retiran antes de cumplir los 65 años, y eso que la edad media se ha retrasado hasta los 64,4 años, es decir, más de un año por debajo de la edad legal.

La pensión media de los nuevos jubilados puso fin el pasado año a la caída que arrastraba desde 2015 y toca ya máximos nunca vistos. Las más de 300.000 personas que se retiraron en 2019 cobran una media de 1.345 euros al mes, que se eleva hasta los 1466,13 euros para los que hubieran cotizado al Régimen General, lo que supone casi 50 euros más que un año atrás, cuando descendió a mínimos de 2012 al situarse en 1.420 euros.

Los nuevos jubilados son muchos menos pero con pensiones más generosas