martes 22/9/20

El oro hace valer su carácter de refugio y marca máximos sobre los 2.000 dólares

El oro, activo refugio por excelencia, ha atraído mucho dinero miedoso en este 2020, atenazado por la mayor pandemia del último siglo, datos económicos históricamente malos a nivel global e intermitentes tensiones geopolíticas.

Desde enero, el precio de la onza sube más de un 30% y ayer por la mañana se mueve por encima de los 2.000 dólares (en el entorno de los 2.032 dólares), niveles máximos históricos. Otro de los factores que le ha ayudado a subir ha sido la reciente debilidad del dólar: como el metal precioso se comercializa en la divisa americana, una depreciación de ésta lo abarata para el inversor cuya moneda de referencia es otra, como el euro o la libra esterlina, por ejemplo.

«El dólar estadounidense ha comenzado a retroceder frente a muchas de las principales monedas del mundo», comentaba hace unos días Jack Janasiewicz, de Natixis Investment Managers, que añadía que ello «actúa como catalizador para el oro, ya que los inversores vuelven a buscar un activo en el que retener su poder adquisitivo».

Adam Vettese, de eToro, interpreta que la evolución tan importante del oro responde a la falta de confianza en otros instrumentos de inversión y que ello favorece al metal como depósito de valor. A tenor de lo que afirman los expertos, el precio del oro podría continuar con su senda alcista, pese a la intensa carrera que ya lleva a sus espaldas.

El oro continúa estando por debajo de su estimación del valor razonable teniendo en cuenta la extraordinaria expansión monetaria en la que se encuentran embarcados los bancos centrales. Por ello, los especialistas en mercado ven oportunidades en el metal amarillo para que continúe con su subida al menos hasta los 2.100 dólares por onza.

El oro hace valer su carácter de refugio y marca máximos sobre los 2.000 dólares