jueves. 02.02.2023
Todo suelo se clasificará como urbanizable salvo que tenga un valor agrícola, forestal o ganadero, posea riquezas naturales o se estime «inadecuado» para el desarrollo urbano. Los planes urbanísticos serán aprobados en un máximo de seis meses desde su presentación, salvo que cada autonomía establezca otros plazos. En el proceso de transformación del suelo operará el «silencio positivo», pues si las administraciones no contestan a un particular o empresa en tres meses, éstos podrán presentar su planeamiento libremente durante un año. Se establecerá, junto a las autonomías, una modalidad de municipios singulares, donde el precio máximo de compra por metro cuadrado podría subir más del 40% actual respecto a la media.

PUNTOS DEL ACUERDO
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