viernes 27/5/22
                      El secretario general de UGT, Pepe Álvarez. RAFA ALCAIDE
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez. RAFA ALCAIDE

Los sindicatos saldrán este primero de mayo a la calle con la convicción de que no habrá un pacto de rentas pese a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo anunciara a bombo y platillo hace poco más de un mes. Tampoco creen posible alcanzar un Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) para fijar la subida salarial de los trabajadores protegidos por un convenio para este año y los siguientes. Al menos en el corto plazo. Y, de igual manera, se muestran seguros de que los precios que ya se han disparado por efecto del encarecimiento de los costes energéticos y de suministros no se van a moderar pese a que la inflación sí lo haga en la recta final de año. Por eso, UGT y CC OO exigirán con más vehemencia que nunca en las más de sesenta manifestaciones que el próximo domingo recorrerán las principales ciudades españolas que los trabajadores no vuelvan a ser los «paganos» en esta crisis, derivada de la guerra de Ucrania. «El acuerdo de renta ni está ni se le espera, es hablar del unicornio azul», reconoció el secretario general de CC OO, Unai Sordo, durante la rueda de prensa conjunta celebrada este domingo para presentar los actos del Día del Trabajador. «Se ha lanzado la liebre al campo y nadie se ha vuelto a acordar de la liebre», ironizó Sordo.

«Ningún acercamiento»

En esta misma línea, su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, reconoció que «escéptico» es «una palabra muy suave» para referirse al nivel de confianza que tiene en que se lleve a cabo este pacto de rentas que el propio Sánchez defendió, aunque -según denuncian- solo de palabra. Así, acusó al Ejecutivo de no haber fomentado «ningún acercamiento» y le lanzó un claro mensaje: «Es surrealista plantearnos hoy un pacto de rentas porque no he visto ningún interés para que se convierta en realidad aparte de por los medios de comunicación y por nosotros. Solo se ha hablado del titular».

A su vez, tanto UGT como CC OO mostraron su poca fe en que en un horizonte cercano pueda firmarse un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) en el que se determine la subida salarial que las empresas han de aplicar a sus trabajadores para los próximos años, una vez que el anterior expiró ya en 2020 y ante una economía con una inflación que roza el 10%, el nivel más alto de las últimas tres décadas. Así, Sordo admitió que la situación actual es de «bloqueo» después de que la patronal rechazara la última propuesta de los sindicatos, que plantearon alzas del 3,4% en 2022, del 2,5% en 2023 y del 2% en 2024 con cláusulas de garantía salarial para que en ningún caso pueda perderse poder adquisitivo. Esto es lo que los empresarios descartan: indexar los salarios a la inflación, ya que los porcentajes de subida sí están abiertos a aceptarlos. Y tanto CC OO como UGT advirtieron que la revisión con el IPC debe hacerse a término de cada año y no aceptarán que sea a final de ciclo. En este sentido, Sordó amenazó con «un previsible incremento de la conflictividad laboral en la segunda parte del año si la Ceoe continúa en su «cerrazón», ya que precisó que nueve millones de personas que ingresan en torno a 1.000 euros al mes «no pueden llegar a fin de mes» por los incrementos del IPC.

Los sindicatos creen que no habrá pacto de rentas ni acuerdo salarial
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