martes 17/5/22

Con las negociaciones por un pacto salarial entre sindicatos y patronal encalladas, los representantes de los trabajadores vuelven a presionar para lograr un acuerdo de convenios que incluya cláusulas de revisión que eviten la pérdidas de poder adquisitivo ante el alza de la inflación.

La secretaria de Acción Sindical y Empleo de CC OO, Mari Cruz Vicente, pidió ayer a los empresarios que «superen su miopía del corto plazo», confiando en que la «preocupante subida de la inflación» será transitoria y a partir del año que viene volverá a situarse en el entorno del 2%. «El riesgo está en que el no mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios repercuta de una manera importante en el crecimiento económico», advirtió.

Según los datos proporcionados por el sindicato, hasta marzo solo cinco millones de trabajadores tenían pactadas subidas salariales, que alcanzan el 2,36%, mientras que otros 6,5 millones están pendientes todavía de cuánto subirán sus sueldos.

Las cláusulas de revisión salarial se han convertido en uno de los principales focos de fricción en la negociación con la CEOE, con otros organismos como del Banco de España respaldando a la patronal de los empresarios al asegurar que este tipo de fórmulas —que sirven para blindar los sueldos frente al IPC y grantizar el poder adquisitivo de las nóminas— podrían suponer un serio riesgo a medio plazo para la buena marcha del mercado laboral.

En un reciente informe, el organismo comandado por Pablo Hernández de Cos advertía de un notable crecimiento de los convenios firmados con estas cláusulas de salvaguarda para 2022, hasta rozar el 30% de los trabajadores con convenio registrado en los dos primeros meses del año. Y la cifra llega al 50% si se toman como referencia los convenios ya pactados para 2023.

El dato es inferior al 70% que este tipo de blindajes suponían en los convenios previos a la crisis financiera de 2008. Pero supera el 20% que se mantenía hasta ahora. Y eso es lo que preocupa al Banco de España, ante el riesgo de una espiral de subidas ‘salarios-precios’ con efectos nocivos sobre la actividad.

Desde Comisiones Obreras apuntan, no obstante, que el alza de la inflación subyacente (3,4% durante el mes de marzo) demuestra que ese efecto de segunda ronda viene de «la decisión de los empresarios de subir los precios para mantener los márgenes de beneficios». En este punto, insisten en que «los salarios no están teniendo ninguna incidencia».

Los sindicatos desoyen al Banco de España y exigen cláusulas salariales
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